Al reconocer las emblemáticas camisetas amarillas del equipo brasileño, los argentinos comenzaron a entonar cánticos dirigidos a los seguidores brasileños. Este grupo, que llegó acompañado por personas que llevaban banderas de Egipto, se convirtió rápidamente en el blanco de las bromas de la hinchada albiceleste.
Sin titubeos, los hinchas argentinos entonaron el ya famoso “oh, se comieron 7…”, rememorando la histórica derrota que sufrió Brasil ante Alemania, por 7-1, en las semifinales del Mundial 2014, en el estadio Mineirao de Belo Horizonte.
La presencia de los brasileños en el estadio tuvo lugar tras la eliminación de su selección, que fue derrotada por Noruega por 2-1 en los octavos de final de la actual edición del Mundial.
El ambiente se tornó más intenso con el intercambio de cánticos entre los aficionados, reavivando una de las rivalidades más agudas del fútbol mundial.









