Los bonos del Tesoro estadounidense han registrado una caída, alcanzando un rendimiento del 4,85%, lo que representa el nivel más alto desde el 1 de septiembre de 2023. Si superan el 5,90%, se marcará el rendimiento más elevado desde el 1 de junio de 2007.
La situación ha generado un estado de volatilidad persistente en los mercados, dado que los bonos han perdido su función como refugio para los inversores en medio de la crisis, y el oro no logra reemplazarlo de manera efectiva. El interés se ha trasladado hacia las Obligaciones Negociables emitidas por empresas de nuevas tecnologías, mientras que algunos países conservadores han comenzado a liquidar sus tenencias de bonos estadounidenses y europeos en favor de estas inversiones alternativas.
Los bonos de Francia ofrecen un rendimiento del 4,3%, mientras que Japón presenta una tasa del 3%, un cambio significativo para un país que mantuvo tasas cercanas a cero hasta hace poco.
El impacto de estos cambios no es menor. El petróleo ha superado nuevamente los USD 100, elevándose un 4% debido a la fuerte demanda de China, que está reconstituyendo sus reservas. Este aumento en el precio del petróleo afecta toda la cadena de producción global, generando una inflación más alta y disminuyendo el consumo y los salarios reales. Varios países enfrentan desafíos económicos similares a los de Argentina, especialmente en términos de actividad y consumo. Por si fuera poco, Estados Unidos enfrenta el índice de morosidad más alto desde 2017, mientras que en Francia y Alemania es el más elevado desde 2015.
A pesar de estas complejidades, los inversionistas se han adaptado a operar en este contexto conflictivo, con transacciones que continúan incluso mientras se desarrollan hostilidades. Ayer fue uno de los días más intensos de la guerra, con caídas moderadas en las bolsas de Nueva York y similares movimientos a nivel europeo, mientras el precio del petróleo seguía en ascenso.
Donald Trump ha cambiado de tono respecto al conflicto, dejando de lado llamados a un cese del fuego inmediato, y sus asesores ahora sugieren que la guerra podría prolongarse hasta el final de su mandato. De ser así, el próximo presidente estadounidense heredará un conflicto bélico al tiempo que se enfrenta a un escenario económico complicado.
En este panorama, las tasas de interés en el mercado global han aumentado, lo que cierra la posibilidad de financiamiento para Argentina, a pesar del desempeño consistente de sus bonos soberanos. Ayer se registraron leves movimientos en los precios de la deuda argentina, con el riesgo país manteniéndose en 490 puntos.
El volumen de operaciones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) alcanzó los USD 620 millones, aunque el Banco Central solo compró USD 11 millones. El dólar se incrementó en $1,50 (0,1%) hasta alcanzar los $1.513,50.
Un informe de la consultora F2 destacó que “en futuros, el volumen de operaciones se elevó a 1.408.615 contratos, duplicando el registro anterior. El interés abierto también creció en USD 84 millones, alcanzando su segundo mayor nivel en lo que va del mes. Sin embargo, los ajustes para las cuatro principales posiciones reflejaron variaciones neutrales, y entre los primeros seis contratos, que concentran casi el 95% del interés abierto, la variación más notable fue una caída de -0,03% en lo que ha sido la semana, en contraste con un aumento del +0,1% en el tipo de cambio. A pesar del incremento en el volumen de operaciones, se observa una estabilidad inusual en el segmento de futuros. La curva de tasas implícitas se ha desplazado a la baja, y con un ligero aumento en los rendimientos en pesos, los instrumentos sintéticos han ganado atractivo. En el segmento de bonos dollar linked (BYMA, t+1) también se registró un notable aumento en el volumen, alcanzando los $430 millones (VN), con los vencimientos de septiembre y octubre como protagonistas, reforzados por el canje al Tesoro recientemente publicado por el Banco Central.
En el ámbito financiero, el dólar MEP incrementó $5 (+0,3%) hasta los $1.532, mientras que el contado con liquidación (CCL) se mantuvo en $1.591. En contraposición, el dólar “blue” cedió $5 (-0,3%) para ubicarse en $1.540.
El índice Merval, que agrupa a las acciones líderes, marcó una nueva suba del 1,1% tanto en pesos como en dólares. Destacó YPF con un aumento del 3,6%, en línea con el alza internacional del petróleo. La compañía acumula un notable avance del 60% en el año, convirtiéndose en la acción con mejor rendimiento, seguida por Telecom con un 18%. A excepción de YPF, ninguna acción ha superado la inflación acumulada en el año.
Ayer, la petrolera llevó a cabo una emisión récord de Obligaciones Negociables de USD 1.200 millones a nueve años, con una tasa de 7,85%. La rápida demanda por esta emisión refleja el interés de fondos extranjeros que prefieren los bonos de empresas privadas por sobre los soberanos.
El mercado está expectante ante la inminente licitación de Letras del Tesoro programada para mañana.
En cuanto a los bonos a listar, Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal y Cía, indicó que “nuevamente todos los instrumentos tienen vencimientos preelectorales y por segunda licitación consecutiva, no se ofrecen instrumentos en dólares duros (AO29). Los vencimientos totalizan $8,1 billones, distribuidos entre una tasa fija (S15S6), una LECAP a tasa fija que vencerá el 15 de septiembre y duales a tasa fija (TTS26) que también vencen en la misma fecha.”
Por último, en el mercado overnight, las bolsas de Nueva York, salvo el Dow Jones que abría con un ligero aumento del 0,22%, mostraban una tendencia negativa. Las plazas europeas seguían el mismo rumbo. El petróleo Brent se mantenía estable en USD 101,62 y el oro presentó un descenso del 0,16%. Todo el mercado está en alerta ante la publicación del dato de inflación de Estados Unidos, cifra clave que determinará si las tasas de interés subirán la semana próxima, un movimiento con posibles repercusiones a nivel global en cuanto a consumo y actividad económica.









