Beller se convirtió en objeto de interés tras afirmar en una entrevista poseer evidencia de que Cerimedo y su esposa, Natalia Basil, fueron quienes filtraron los audios del exjefe del ANDIS, Diego Spagnuolo, que dieron inicio a la investigación relacionada con la hermana del presidente argentino, Karina Milei. “Ellos sí filtraron los audios para que caiga la corrupción de Milei y de la hermana de Milei, eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado”, expresó.
Su abogado, Jerjes Justiniano Atalá, había anticipado la entrega de su celular a la Justicia boliviana como prueba en la causa contra Cerimedo por presunto enriquecimiento. La Justicia argentina podría solicitar acceso a los archivos mencionados por Beller para su análisis y posible inclusión como evidencias en el expediente que se está tramitando en Comodoro Py.
La declaración de Beller tuvo lugar un día después de que la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones decidiera procesar a Spagnuolo y a otras 18 personas, acusadas de haber conformado una supuesta “asociación ilícita compuesta por funcionarios públicos y particulares”.
El fallo establece que el extitular de ANDIS era considerado el “jefe” de esta asociación, la cual se dedicaba a direccionar contrataciones de ciertas empresas para la adquisición de medicamentos en el ámbito de la discapacidad, incluyendo el soborno a funcionarios y competiciones fraudulentas de oferentes en las que ya se conocía al ganador.
Los procesamientos habían sido dictados en febrero por el juez Sebastián Casanello, antes de que la causa quedara bajo la responsabilidad del juez Ariel Lijo, actual subrogante del Juzgado Federal N°11. Asimismo, la Cámara Federal redujo los embargos inicialmente establecidos por el primer magistrado a cargo del caso; en el caso de Spagnuolo, el embargo se fijó en $36.005.161.365,44. Por último, la Cámara rechazó un pedido de anulación de la causa realizado por la defensa de otro de los imputados, que cuestionaba la legalidad de los audios que iniciaron la investigación.









