A pesar de que Bullrich finalmente se abstuvo en esa votación, personas cercanas a ella aseguran que su postura no fue motivada por intenciones de dejar el espacio libertario, crear divisiones internas o fortalecer un proyecto presidencial personal. Destacan que ella ha “defendido su caudal electoral” y continúa demostrando que “es necesaria” en un entorno donde “si no se diferencia, pierde valor”, según uno de sus más cercanos colaboradores.
“Es imperativo que cuide y fortalezca ese 25 por ciento de apoyo que le otorgan las encuestas. Si se convierte en lo mismo que Milei, quedará desplazada”, explicó un seguidor incondicional en medio de las intensas jornadas que siguieron a su intención de marcar una nueva diferencia, un mes después de solicitarle públicamente al jefe de gabinete Manuel Adorni que hiciera pública su declaración de bienes, para disipar rumores sobre su creciente patrimonio.
Fuentes cercanas a Bullrich indican que el domingo pasado ella compartió con sus allegados que había tenido una conversación con el Presidente en la que expresó su postura, la cual se opone a vetar a Michelli. “Fue un diálogo serio, amable y sensato”, relató uno de sus interlocutores habituales. “Milei lo recibió de buena manera”, añadió, aunque no pudo confirmar si Karina lo aceptó de la misma forma. “Le hicieron una llamada, fue una foto consensuada, y nadie le hizo reproches”, aseguró otro dirigente leal a Bullrich, que está al tanto de las interacciones entre Bullrich y la influyente secretaria general de la Presidencia, conocida por su escasa tolerancia hacia las disidencias.
“Karina entiende que no tiene actualmente los recursos para superar a Patricia. En el futuro, quizás lo intente”, anticipó otro colaborador de Bullrich inserto en el gobierno. Recordó que tras el triunfo de octubre, Bullrich fue sometida a críticas desde la Casa Rosada. “Con el tema de [Manuel] Adorni se detuvieron esas críticas y tuvieron que buscarla”, subrayó, sin olvidar las tensiones y las “operaciones” atribuidas al entorno de Karina contra la exministra de Trabajo aliancista.
A lo largo de la semana, Bullrich mantuvo un contacto constante con su equipo de decisión diaria, donde se encuentran el legislador porteño Juan Pablo Arenaza, el diputado nacional Damián Arabia, María Onetto, la encargada de discurso Federica Suárez Santiago, y el vocero Carlos Cortés, quien divide su tiempo entre Bullrich y la actual ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Si bien describen la relación entre ambas como “muy buena”, quienes están cerca de Bullrich insisten en que Monteoliva “está cien por ciento con Karina” y que tuvo un papel clave en frenar la llegada al gobierno del exintendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, quien es miembro ocasional del círculo más cercano a Bullrich.
“Los funcionarios de nuestro espacio deben mantener buenas relaciones con los Milei. Pero nadie se mueve de su posición”, afirmó otro colaborador de Bullrich. Atribuyó la salida de Federico Angelini del Ministerio de Seguridad Nacional hacia Santa Fe a “una situación personal”, y no vinculó a Mara Pérez Reynoso, quien recientemente dejó su cargo en el Ministerio de Salud. Bullrich cuenta con funcionarios de confianza distribuidos en la gestión, incluyendo a Claudio Avruj en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y Federico Pinedo como sherpa del G20, además de Emilio Perina como director del Archivo General de la Nación, y Silvana Giudici como secretaria parlamentaria del bloque libertario en la Cámara de Diputados, donde también influyen Laura Rodríguez Machado y Sabrina Ajmechet. “No ha habido ninguna orden de abandonar nuestros puestos”, aseguraron dos de ellos.
Simultáneamente, Bullrich parece decidida a sacarle provecho a su momento. “Gobernadores, empresarios, senadores y la población consideran que es una dirigente importante y un actor relevante”, comentó uno de sus leales. Sin mencionar sus aspiraciones personales, planea continuar su gira que comenzó la semana pasada en Mendoza, y que incluirá Neuquén, Buenos Aires y Santa Fe.
“Ella es directa, lo ha sido toda su vida, con [Fernando] De la Rúa, con [Elisa] Carrió, con [Mauricio] Macri y ahora con Milei. Quien trabaja con ella lo sabe”, apuntó un compañero de Bullrich, que anticipa nuevos desarrollos en los próximos meses. ¿Qué depara el futuro? Nadie lo sabe con certeza, aunque Bullrich parece no estar interesada en la propuesta de los Milei de ser candidata a jefa de gobierno porteña el próximo año.
¿Podría considerarse vicepresidenta? Desde el equipo liderado por el asesor presidencial Santiago Caputo, se considera una opción viable. “Pero no le entusiasma tanto”, respondieron fuentes cercanas a Bullrich, quien, a pocos días de cumplir 70 años, parece seguir insistiendo en marcar distancias, mientras reafirma su compromiso de trabajar para la reelección del Presidente. “Esto podría beneficiarle al Gobierno, si lo maneja bien, podría solidificarse”, reflexionó otro de los referentes que arriban al oficialismo a través de la actual líder de los senadores libertarios.









