El CEMIC señala que el Primate Sanctuary Foundation, ubicado a treinta minutos de Tel Aviv, sigue siendo la mejor opción para estos animales, recomendada por dos organizaciones especializadas en primates. A pesar del conflicto en la región, el centro asegura que el traslado podría llevarse a cabo en cualquier momento, siempre que haya un vuelo disponible.
Por otro lado, una organización de derechos de los animales insiste en que los macacos no deberían someterse nuevamente a un viaje estresante, dado el contexto actual de tensiones bélicas. Como alternativa, sugieren un campo en la Provincia de Buenos Aires.
Los macacos, Raquel (32 años), Carmencita (29), Juancito (16), Maco y Linda (15), y Felipe (13), continúan residiendo en el antiguo bioterio, donde fueron acogidos tras el cierre de un establecimiento similar en Paraguay. Agustín Languasco, director del CEMIC, manifestó que la intención siempre fue encontrar un santuario que pudiera albergar a los primates.
La operación de traslado parecía estar en buen camino en enero, tras siete meses de exámenes de salud y trámites internacionales. Sin embargo, tras su llegada a Frankfurt, el vuelo hacia Tel Aviv fue cancelado, y las autoridades alemanas decidieron devolver a los animales a Argentina, sin que siquiera fueran sacados de las cajas.
Languasco especificó que la elección de Frankfurt fue deliberada, al contar con uno de los mejores hoteles para animales, pero lamentó que no pudieron llevar a los macacos allí. Las versiones sobre el traslado se multiplicaron, algunos rumores indicaron que uno de ellos había fallecido en el trayecto, pero el director subrayó que los seis animales regresaron en buen estado.
El CEMIC destaca que la preparación del viaje fue correcta, ya que la salud de los macacos no sufrió complicaciones durante el proceso. El desafío principal no se encuentra en el bienestar de los animales, sino en la logística internacional, que se complica debido a la escasez de aerolíneas dispuestas a transportar fauna silvestre y a las exigencias sanitarias de los países involucrados.
El costo del pasaje aéreo supera los 30.000 dólares, y representa menos de la mitad del total del traslado, que incluye la construcción de cajas especiales y gestiones administrativas. Con la reciente reabertura del espacio aéreo tras los ataques entre Israel e Irán, el CEMIC espera que los trámites necesarios estén actualizados para concretar el envío, al tiempo que evalúan una alternativa en Francia, aunque esto complicaría y retrasaría aún más el proceso.
Mientras tanto, los macacos están siendo cuidados bajo un nuevo protocolo que incluye enriquecimiento ambiental y socialización gradual, y de acuerdo con una inspección reciente, su estado general fue calificado como adecuado.
El conflicto judicial planteado por una ONG española aún persiste, considerando que los responsables del ex bioterio no han sido llamados a indagatoria y sugiriendo que el viaje a un país conflictivo no debería ser la prioridad.
Desde el CEMIC, explican que han considerado múltiples opciones dentro y fuera del país, pero la disponibilidad y las condiciones adecuadas para estos primates son limitadas. Por su parte, las actualizaciones sobre los monos caí en Sudáfrica son alentadoras, evidenciando que la espera de un refugio especializado fue efectiva. Por si acaso, el CEMIC ya considera un plan alternativo con el santuario en Francia para asegurar un futuro mejor para los macacos, aunque podría significar un largo proceso burocrático.









