El sillón que se fabricará para el papa León XIV está hecho en madera de guatambú y tiene una altura de 1,25 metros, con una base en forma de trineo, molduras en las patas inferiores y una pieza tallada a mano en el respaldo. Este mueble, que se terminará en aproximadamente 10 días en la firma Sillas Mehring, ubicada en Esperanza, a 45 kilómetros de la capital santafesina, será utilizado durante la ceremonia programada para el miércoles 11 de noviembre en la Basílica de Luján. Enrique Mehring, uno de los propietarios de la empresa, comentó: “No es un proceso tan complejo, pero todo lo que tiene que ver con el armado de las piezas y el trabajo manual, artesanal, lleva su tiempo”. La elección del guatambú fue estratégica, ya que se trata de una madera duradera que permite una excelente terminación para posteriores tratamientos de pintura. El empresario admitió que confeccionar un sillón para el Sumo Pontífice es una “experiencia inédita”, dado que es la primera vez que reciben un pedido de esta magnitud y con una carga simbólica tan relevante. Mehring también señaló que el trabajo se realizará como una donación y que la solicitud llegó a través de laicos de Buenos Aires, quienes se pusieron en contacto con la empresa para llevar a cabo la fabricación del sillón. Para desarrollar el diseño, los artesanos de Esperanza contaron con una referencia enviada desde Roma, que apuntó a que en el mercado argentino no había piezas de estilo antiguo que cumplieran con los requisitos solicitados. En cuanto a los detalles del sillón, su estructura combina maderas de guatambú y paraíso, y tendrá un tapizado especial. El exterior y las patas se finisitan en guatambú, con un lustre dorado, mientras la estructura interna es de paraíso revestida con capas de poliéster de alta densidad. Completando su diseño, el sillón será tapizado en pana blanca y contará con elementos dorados. El diseño incluye molduras y una cresta superior tallada a mano por un artesano de Luján. Este sillón, que se elabora en Esperanza, tendrá unas dimensiones aproximadas de 60 centímetros de ancho y 55 centímetros de profundidad, y su respaldo alcanzará cerca de 1,20 metros de altura; con la cresta tallada, se espera que mida entre 1,35 y 1,40 metros. Según Mehring, la estructura ya está muy avanzada, aunque resta realizar los procesos de lustre y tapicería, así como ultimar los detalles finales, esperando terminar el trabajo para mediados de octubre. “Es la primera vez que recibimos un pedido de estas características y con una carga simbólica tan importante”, enfatizó el empresario, quien manifestó que, al no contar con los planos, debieron apoyarse en la experiencia de su equipo para resolver cada aspecto de la estructura, tomando como referencia una fotografía recibida desde el Vaticano. La empresa que confecciona el sillón, con 73 años de trayectoria, cuenta con 5000 metros cuadrados de instalaciones y emplea a casi 50 personas. Aunque su principal producto son las sillas, también elabora mesas de comedor, aparadores, vajilleros y futones. Para la familia Mehring, el encargo es particularmente significativo en relación con su tradición religiosa, ya que uno de los hermanos del padre de Enrique fue sacerdote y actualmente también tienen un sobrino que ejerce el sacerdocio.









