Recientemente, se ha acelerado el diálogo con los gobernadores en torno a la reforma electoral. Aunque las conversaciones estaban estancadas desde mayo, poco después de que el presidente Javier Milei presentara su proyecto en el Congreso, que incluye la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la última semana marcó un cambio en el ritmo, ya que se busca comenzar el tratamiento legislativo en aproximadamente diez días. En las conversaciones actuales, el enfoque ya no se centra exclusivamente en los recursos y las obras que requieren los mandatarios provinciales. El principal tema es político: qué estrategia adoptará La Libertad Avanza en cada jurisdicción. Para el Gobierno, un aspecto crucial es la reelección presidencial. La decisión de la mesa política, liderada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y su colaborador, Eduardo “Lule” Menem, es que la discusión sobre la reforma en las comisiones del Senado inicie simultáneamente con el tratamiento del proyecto de presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados, que se presentará el 15 de este mes. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, ha estado llevando a cabo reuniones reservadas con gobernadores de las regiones patagónica y norteña para abordar la cuestión. Estas reuniones se coordinaron una vez que se alteró el cronograma para esperar la reforma electoral hasta que se consensuaran los temas más destacados del presupuesto 2027. En el entorno de Santilli, prevalece un tono optimista. Tras esta serie de encuentros, en la Casa Rosada consideran que existe una posibilidad real de reunir el apoyo necesario para eliminar las PASO. Son conscientes de que en esta discusión se pondrá a prueba la capacidad de negociación de La Libertad Avanza. A diferencia de otras negociaciones entre la Nación y los gobernadores, en esta ocasión tanto la mesa política como los funcionarios de alto rango reconocen que los acuerdos no se limitarán a la simple transferencia de fondos o a la promesa de obras públicas en las provincias. Los consensos deben tener un enfoque político-electoral. La decisión predominante es que no basta con suspender las PASO, ya que afirman que los votos necesarios para lograrlo ya están disponibles, sino que hay que eliminarlas. Sin embargo, este optimismo se enfrenta a la parálisis que aún predomina en el Senado. Si el Gobierno logra su objetivo, el peronismo perdería una herramienta clave para organizar sus internas. Entre los gobernadores que ya manifestaron su disposición a eliminar las PASO se encuentra Raúl Jalil, de Catamarca, uno de los más cercanos a la Casa Rosada. Desde el Gobierno lo alientan a postularse para la reelección, aunque su intención parece ser enfocarse en una posible candidatura al Senado. Otro respaldo surgió de Río Negro. Tras un encuentro con Santilli, Alberto Weretilneck destacó su postura: “No suspensión, eliminación”. Sin embargo, el mandatario no cuenta con senadores ni diputados nacionales que le respondan directamente. En su distrito, los libertarios están dispuestos a competir por la gobernación. Gustavo Sáenz, de Salta, también apoya la eliminación de las PASO y podría buscar su reelección. Mientras negocia a nivel nacional con Santilli, en su provincia el senador libertario Roque Cornejo afirmó que su espacio es “oposición” y tiene chances de triunfar en 2027. La selección de un candidato procederá de la mesa política, que delineará su perfil. En Misiones, Hugo Passalacqua, quien impulsó junto a Sáenz el bloque Argentina Federal en Diputados, mantiene un acuerdo con la Casa Rosada “por lo menos hasta diciembre”, según se comenta desde ambas partes. Por su parte, el tucumano Osvaldo Jaldo reiteró su rechazo a la eliminación de las PASO: “Para nada estoy de acuerdo”, enfatizó, añadiendo que tampoco apoya una reforma electoral general procedente del Gobierno nacional. En Tucumán, el exministro del Interior Lisandro Catalán oficializó su candidatura. Otros mandatarios que también se oponen a la suspensión de las PASO son Axel Kicillof, de Buenos Aires; Gildo Insfrán, de Formosa; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Ricardo Quintela, de La Rioja, y Elías Suárez, de Santiago del Estero. Su argumento principal es que modificar las reglas electorales vigentes podría perjudicar la competencia política y debilitar los mecanismos de participación y selección de candidatos. El santafesino Maximiliano Pullaro ha defendido en diversas ocasiones las PASO, considerándolas una herramienta “ordenadora”. Más matizada es la opinión del chubutense Ignacio Torres, quien señaló que debería haber una discusión parlamentaria que busque hacer el proceso electoral “más amigable”. Aunque en su provincia las PASO han sido eliminadas, argumentó que las modificaciones electorales deberían responder a una reforma a mediano y largo plazo, y no a la urgencia de resolver una elección específica. De los apoyos a la eliminación, Martín Llaryora, de Córdoba, ha manifestado que las PASO han perdido su justificación. En esa jurisdicción, donde Milei obtuvo una diferencia considerable en 2023, el candidato a gobernador libertario sería Gabriel Bornoroni, quien ha estado alineado con Karina Milei y Martín Menem desde el inicio. En este contexto, desde la Casa Rosada afirman que “van a pelear” para conquistar Córdoba, dado que consideran que tienen buenas posibilidades. Lo mismo sostienen respecto de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde hay sectores que se oponen a un acuerdo con Pro. La senadora libertaria y líder del bloque, Patricia Bullrich, parece tener más dudas que Santilli sobre las posibilidades de eliminar las PASO. “Hoy no puedo asegurar si se van a suspender o no, si se aceptará otra forma de selección de candidatos”, afirmó antes de confirmar que en una semana comenzará el debate en comisión.









