El acuerdo, firmado en la Base Aeronaval Comandante Espora y respaldado tanto por el gobierno argentino como por la Embajada de Estados Unidos, liderada por Peter Lamelas, abarca la transferencia de tecnología, formación especializada, provisión de sistemas de vigilancia y la integración de nuevas plataformas aéreas para el patrullaje en el Atlántico Sur.
De acuerdo con información oficial a la que se ha tenido acceso, el componente central del programa es la entrega de dos aeronaves Textron B-360ER MPA completamente nuevas, diseñadas específicamente para llevar a cabo misiones de vigilancia marítima, control oceánico y reconocimiento aeronaval. La primera de estas aeronaves está programada para llegar a Argentina en diciembre de este año, mientras que la segunda se espera para mediados de 2027.
Este programa permite al gobierno de Estados Unidos entrenar, equipar y transferir capacidades a las Fuerzas Armadas de otros países para enfrentar desafíos de seguridad compartidos, especialmente en lo que respecta a la seguridad marítima, vigilancia oceánica, terrorismo y cooperación multinacional.
El acuerdo tiene como objetivo principal ampliar las capacidades de control sobre el Mar Argentino y fortalecer los sistemas de vigilancia en la Zona Económica Exclusiva.
La información oficial señala que el programa busca mejorar las competencias para el control de las aguas jurisdiccionales e de interés a través de la integración de nuevas tecnologías y sistemas de vigilancia.
Los Textron B-360ER MPA son una de las piezas más significativas incluidas en este acuerdo. Estas aeronaves, de tipo turbohélice y de patrulla marítima de mediano alcance, están construidas sobre la plataforma Beechcraft King Air 360ER y están adaptadas para operaciones de ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento) específicas para la supervisión marítima en el Atlántico Sur.
Diseñadas para realizar tareas de vigilancia oceánica, estas aeronaves permitirán la detección de embarcaciones, identificación de tráfico marítimo, búsqueda de superficie y reconocimiento aeronaval. Según los detalles técnicos de la Carta de Intención, los aviones incluirán sensores infrarrojos, radar de búsqueda de superficie, sistemas AIS para identificación automática de buques, así como capacidades de comunicaciones satelitales.









