Desde el Ministerio Público Fiscal provincial informaron que la Fiscalía de Instrucción de feria en San Francisco identificó al principal sospechoso, Agustín Alexis Guevara, de 25 años, conocido con el apodo de “Manay”. A raíz de esta identificación, se emitió una orden de captura contra Guevara, quien permanecía prófugo hasta el lunes a la mañana, según detallaron fuentes del caso.
En respuesta a esta situación, efectivos de la Policía de Córdoba llevaron a cabo varios allanamientos con el objetivo de localizarlo. Guevara cuenta con un historial delictivo que incluye robo calificado, abuso de arma de fuego, violación de domicilio y robo en grado de tentativa.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, cuestionó la idea de que el homicidio estuviera relacionado con los festejos deportivos. En cambio, sugirió que el incidente podría tratarse de un ajuste de cuentas. “Quien resulta muerto de tres disparos en la espalda a la altura de la nuca es una persona que había salido en libertad condicional hace una semana por robo calificado, con un amplio historial delictivo”, destacó Quinteros en una conferencia de prensa, sugiriendo que el hecho está vinculado a conflictos territoriales comunes en la región.
En sus declaraciones, Quinteros enfatizó: “El homicidio de Ochonga se produjo en el contexto de las celebraciones, pero claramente se trata de un ajuste de cuentas relacionado con lo que ocurre en esta zona de Córdoba, especialmente en la frontera con Santa Fe y San Francisco”.
Ochonga fue abatido durante la celebración del triunfo de Argentina ante Suiza, y se investiga que el motivo principal del ataque puede estar ligado a un ajuste de cuentas. Fuentes cercanas a la investigación indicaron que la víctima, que recién había salido de prisión por robo calificado, parecía haber sido esperada. El ataque sucedió pasadas las 2 de la madrugada en el cruce de avenida Libertador Norte y bulevar 25 de Mayo, en el momento en que los vecinos celebraban el avance del equipo nacional en el Mundial. “Le dispararon por la espalda y huyeron”, relató una fuente.
Se plantea la posibilidad de que el crimen esté relacionado con disputas del narcotráfico, considerando las circunstancias del asesinato y el vínculo entre Ochonga y el presunto asesino, ambos originarios de Frontera, una ciudad crítica en materia de seguridad debido al control de bandas narcomenudistas en la zona.
El joven, que vivía en San Francisco, había sido liberado bajo régimen de prisión condicional a principios de julio y contaba con dos pedidos de captura pendientes. Posteriormente, amigos y familiares comenzaron a rendir homenaje a Ochonga en redes sociales. “Mi Lokito, nos dejaste solos. Espero que estés con la persona que más amabas. Mándanos fuerzas, mi Lokito, mandale fuerzas a tu hermano que las necesita”, escribió un amigo. Otro allegado expresó: “Esto no es una despedida, hermano, es un hasta pronto. Siempre presente en nuestro corazón y mente, Matías, por siempre”.









