“Le envié un mensaje a Ancelotti, técnico de la Selección Brasileña. Aquella que fue con un montón de gente y regresó sola”, afirmó el mandatario, refiriéndose al entrenador Carlo Ancelotti.
Lula manifestó su indignación al agregar: “Casi no había nadie para volver en el avión de la Selección. Qué vergüenza. Solo regresó un jugador en el avión, el resto se quedó todo por allá”.
El único futbolista que regresó en el vuelo fletado por la CBF fue Danilo, jugador de Flamengo, mientras que los otros 25 convocados optaron por iniciar sus vacaciones en Estados Unidos o viajar directamente a sus clubes en otros países.
El presidente también comparó la situación con lo que, según su perspectiva, habría sucedido si Brasil hubiera ganado el Mundial: “Si hubiéramos ganado la Copa, todo el mundo estaría bailando aquí”.
La salida prematura de Brasil ante Noruega generó un profundo descontento en el país, donde la “Verdeamarela” se aleja aún más de la posibilidad de levantar el título, llegando al Mundial 2030 con 28 años sin obtener la Copa del Mundo.
En un tono irónico, Lula mencionó que durante el evento tecnológico observó un robot y sugirió a Ancelotti que lo “contrate”, comparándolo con futbolistas como Kylian Mbappé y Erling Haaland.
Los comentarios del presidente tuvieron una rápida repercusión en el contexto de la crisis que enfrenta la Selección, en medio de una nueva decepción mundialista y con Ancelotti bajo presión de cara a un nuevo ciclo.









