Este proyecto tiene un costo estimado de US$1200 millones y está ligado a la exportación de gas natural licuado (GNL), liderado por empresas como YPF, ENI y XRG, el brazo de inversiones energéticas de la petrolera estatal de Abu Dhabi. El consorcio ganador está compuesto por Pumpco, la italiana Bonatti y el socio local Contreras Hermanos, que participó en el diseño de ingeniería, aunque no pudo ser oferente en la licitación debido a que esta fue exclusivamente internacional. Tanto Pumpco como Bonatti carecen de experiencia previa en la construcción de infraestructura energética en el país.
El nuevo ducto conectará la Meseta Buena Esperanza, situada en el corazón de Vaca Muerta, con Sierra Grande en Río Negro, donde se establecerá la terminal de exportación marítima. Se construirán dos tramos paralelos a lo largo de 527 kilómetros: uno para gas, con un diámetro de 48 pulgadas, y otro para líquidos, de 24 pulgadas. Si se concreta, el ducto de gas será el más grande del país, superando las 36 pulgadas del Perito Moreno, anteriormente denominado Néstor Kirchner, y el ducto de Southern Energy (SESA), otra propuesta de GNL en la cuenca neuquina. La decisión final de inversión (FID) está prevista para finales de este año o comienzos de 2027.
La adjudicación de este proyecto llega para Pumpco luego de tres intentos sin éxito en los últimos años, donde se vio superada por Techint-Sacde en las licitaciones del gasoducto norte y el VMOS, así como en el gasoducto de SESA. El primer intento tuvo lugar en 2023, durante el mandato de Alberto Fernández, cuando Pumpco fue la única empresa extranjera que participó en la licitación para revertir el flujo del gas en el gasoducto norte, una de las primeras licitaciones internacionales del sector tras la pandemia.
Detrás de estos intentos hay una estrategia directa. MasTec, reconocida como una de las principales constructoras de ductos en Estados Unidos, con ingresos anuales que rondan los US$14.300 millones, lleva años buscando expandirse en el mercado latinoamericano, centrándose en Argentina, donde se anticipa un ciclo de obras para procesar la creciente producción de gas y petróleo de Vaca Muerta.
La historia de MasTec se remonta a 1969, cuando la constructora de Florida Church & Tower contrató a Jorge Mas Canosa, un inmigrante cubano exiliado en oposición a Fidel Castro. Con el respaldo de Ronald Reagan, fundó en 1981 la Fundación Nacional Cubano-Americana. En 1971, Mas Canosa compró la empresa que lo empleó y la transfirió a su hijo mayor, Jorge Mas, mientras José y Juan Carlos desempeñaban funciones clave en la organización. En 1994, bajo su dirección, Burnup & Sims adquirió Church & Tower y se convirtió en MasTec, con Jorge como presidente y su padre como chairman. Luego de la muerte de Mas Canosa en 1997, los tres hermanos asumieron el control de la compañía y de la fundación.
Desde entonces, José Mas ha sido el CEO de MasTec, transformando la empresa de una constructora de telecomunicaciones en un conglomerado diversificado en infraestructuras, que abarca energías renovables, construcción civil, petróleo y gas, así como transmisión eléctrica. Bajo su gestión, los ingresos se multiplicaron más de 15 veces desde 2007, empleando a más de 35.000 personas en 840 ubicaciones en Estados Unidos, México y Canadá.
Pumpco, la unidad que ganó la licitación en Argentina, fue fundada en 1978 en Giddings, Texas, y se especializa en la construcción de ductos para petróleo y gas, habiendo desarrollado más de 322 km de tuberías de 42 pulgadas. MasTec adquirió Pumpco en 2007 por US$44 millones, cuando la compañía facturaba cerca de US$70 millones anuales.
Jorge Mas, además de su rol en MasTec, es presidente de la Cuban American National Foundation y ha sido reconocido entre los 100 hispanos más influyentes en Estados Unidos por una importante publicación. Se graduó en Administración de Empresas en la Universidad de Miami, la misma institución donde José obtuvo su MBA. En 2021, ambos compraron el control del Inter Miami junto a Beckham por US$625 millones y en 2023 concretaron la incorporación de Messi, quien firmó un contrato hasta 2028.
Este vínculo con el poder político argentino se evidenció también en febrero de 2025, cuando Jorge Mas entregó a Javier Milei una camiseta rosa del Inter Miami, autografiada y con el número 9 en la espalda. El Presidente expresó su emoción al recibir el regalo, destacando la firma de Messi.
El lazo con el poder trasciende las fronteras argentinas. En Estados Unidos, Jorge Mas es una figura prominente del exilio cubano y colabora estrechamente con la Casa Blanca para promover un cambio de régimen en la isla. Su fundación ha elaborado un plan económico y una “ley fundamental de transición” para el futuro de Cuba. Según sus declaraciones, las estrategias aplicadas para Venezuela no son aplicables en el contexto cubano.
Este perfil de influencia contrasta con el perfil relativamente bajo que Pumpco había mantenido en el sector energético argentino hasta ahora. La adjudicación del gasoducto de YPF-ENI-XRG marca un cambio significativo: por primera vez, una compañía vinculada a los hermanos Mas lleva a cabo una obra de infraestructura importante en el país, luego de tres años sin éxito en sus intentos anteriores.









