“Con una inmensa tristeza anunciamos que Kevin Keegan murió a los 75 años”, reza el comunicado publicado por su familia en las redes sociales.
Su partida deja un vacío significativo en el ámbito deportivo. Hace algunos meses, Keegan había hecho pública su difícil situación de salud, revelando que padecía un cáncer avanzado y que debía someterse a una intervención quirúrgica con un porcentaje de éxito muy bajo.
Keegan marcó una época en la historia del fútbol, particularmente en su brillante etapa en el Liverpool. Con los Reds, logró alzarse con la Copa de Europa en 1977 y sumar tres títulos de la liga inglesa, convirtiéndose en un ícono de la época dorada del club de Merseyside gracias a su velocidad, talento y capacidad para anotar goles.
A nivel internacional, el destacado delantero representó a la Selección de Inglaterra en 63 ocasiones entre 1972 y 1982, erigiéndose como un referente futbolístico de su país durante esa década.
Su fallecimiento genera una profunda tristeza en el mundo del deporte, que hoy se despide de uno de los más grandes delanteros que ha tenido el fútbol europeo.









