Bajo la consigna “El fútbol está primero”, el Consejo de la Conmebol afirmó que la anulación de la iniciativa por parte de la FIFA presenta una excelente oportunidad para reiniciar el diálogo, enfatizando que el objetivo primordial debe ser fortalecer la cohesión en el fútbol mundial. “La decisión adoptada por la FIFA de retirar la propuesta abre una oportunidad para retomar el camino del diálogo y construir consensos”, especifica el comunicado, que agregó que el interés del fútbol debe prevalecer sobre cualquier motivación económica o política.
En su declaración más incisiva, la Conmebol expresó “su preocupación por las reiteradas acciones unilaterales adoptadas sin recurrir al diálogo ni a los mecanismos institucionales previstos para el tratamiento de este tipo de situaciones”.
“En cuestión de días, el fútbol pasó de ocupar el centro de la atención mundial por la realización de un extraordinario evento deportivo a concentrar el debate público en asuntos vinculados con su gobernanza”, comentó el comunicado, aludiendo a la crisis que actualmente enfrenta la FIFA.
La Confederación Sudamericana consideró que cualquier cambio en el fútbol mundial debe llevarse a cabo con transparencia, consenso y respeto por las instituciones. En este contexto, instó a todas las asociaciones y confederaciones a actuar con responsabilidad para evitar una fractura que perjudique al deporte.
Claudio Tapia, presidente de la AFA y figura influyente en las decisiones de la Conmebol, fue uno de los dirigentes que compartió públicamente el mensaje del organismo sudamericano.
La postura de la Conmebol contrasta claramente con la de la UEFA, que reiteró su intención de mantener el boicot a las competiciones de la FIFA, alegando que las condiciones planteadas no han sido satisfechas y reafirmando su desconfianza hacia la administración de Infantino.
En cambio, la Conmebol no respaldó la solicitud de renuncia que proviene de Europa. Si bien antes había requerido aclaraciones sobre el proyecto comercial de la FIFA, ahora valora la retractación de la propuesta y aboga por una resolución institucional al conflicto, distanciándose también de la idea de comercializar los Mundiales, que fue el motivo que desencadenó esta crisis.
El comunicado reafirmó el compromiso de la Conmebol con la defensa de la autonomía del fútbol y la preservación del equilibrio entre las confederaciones. “La institucionalidad del fútbol internacional debe ser protegida y fortalecida”, subrayó el Consejo.
Esta declaración sudamericana repercute en un momento crítico para la gestión de Infantino desde su llegada a la presidencia de la FIFA en 2016. En días recientes, el dirigente suizo retiró el proyecto que provocó una histórica rebelión de la UEFA, ofreció disculpas durante una reunión de emergencia en Marruecos y fue objeto de severas críticas públicas por parte de numerosas figuras del entorno futbolístico, entre ellos Luis Figo, quien solicitó abiertamente su renuncia.
Con esta declaración, la Conmebol evita la confrontación frontal que propugna Europa, pero a su vez deja claro que la situación reciente representa un tropiezo que debe servir para reforzar los mecanismos de diálogo y prevenir decisiones unilaterales.









