El teletrabajo implica estar sentado por horas, lo que puede incrementar la sensación de frío en las extremidades y la espalda. Inclusive en ambientes donde la temperatura no es drásticamente baja, la falta de movimiento puede resultar en una rápida pérdida de calor.
Por esta razón, las alternativas diseñadas para caldear espacios laborales han aumentado notablemente en invierno de 2026. Desde caloventores de escritorio hasta tazas térmicas USB, alfombras calefactadas y los conocidos buzos manta, hay opciones disponibles que se adaptan a cualquier presupuesto y necesidad.
Los caloventores de escritorio son equipos eléctricos compactos destinados a calentar el área inmediata de trabajo. A diferencia de los sistemas tradicionales, que intentan caldear toda una habitación, estos dispositivos pueden ser colocados en una mesa o escritorio, orientando el flujo de aire caliente hacia las manos, la cara o el torso del usuario.
Su funcionamiento se basa en una resistencia eléctrica que produce calor, complementada por un ventilador que distribuye el aire calentado de forma inmediata. Entre sus ventajas destacan la rapidez en el calentamiento, su portabilidad entre diferentes espacios y su costo accesible en comparación con otros sistemas de calefacción.
Además, muchos modelos modernos incluyen mecanismos de seguridad como protección contra sobrecalentamiento y sensores antivuelco.
Respecto a los precios, los modelos económicos oscilan entre $15.000 y $25.000; la gama media, que cuenta con termostatos ajustables y materiales de mejor calidad, varía entre $25.000 y $45.000; y los modelos de gama alta, que incluyen tecnología cerámica, oscilación automática y control remoto, pueden costar entre $45.000 y más de $75.000.
Los caloventores son ampliamente elegidos por su economía y eficiencia energética.
Por otro lado, las tazas térmicas USB se han vuelto un accesorio muy útil para quienes pasan mucho tiempo en la computadora. Su función principal es mantener la temperatura óptima de bebidas como café o té mediante energía proveniente de un puerto USB, una batería externa o un cargador convencional.
Existen principalmente dos tipos. La primera tiene una base calefactora independiente donde se coloca una taza común. La segunda incorpora el sistema térmico directamente en el recipiente. Algunas incluso cuentan con mezcladores automáticos que permiten revolver el contenido con solo presionar un botón.
Consumir infusiones calientes puede ser fundamental para evitar el frío.
Entre sus beneficios se encuentran la conservación constante del calor, un ahorro de tiempo al no tener que recalentar las bebidas, y mayor seguridad mediante funciones de apagado automático. Los precios comienzan entre $15.000 y $25.000 para los modelos básicos, mientras que los conjuntos más completos o vasos térmicos avanzados pueden variar de $25.000 a $55.000.
Otro accesorio en auge son las alfombras calefactadas, también conocidas como mousepads térmicos o almohadillas de escritorio. Fabricadas con materiales suaves, como polar o felpa, estas incluyen filamentos eléctricos que proporcionan calor específico para las manos y muñecas.
Los modelos simples conectados por USB tienen un costo de entre $10.000 y $20.000, mientras que las versiones intermedias, que poseen reguladores de temperatura, oscilan entre $30.000 y $65.000. Las opciones premium, más grandes y con varios niveles de calor, pueden superar los $70.000, alcanzando valores cercanos a los $120.000.
Es posible mantener el hogar cálido sin necesidad de realizar un gasto excesivo.
Los buzos manta, o maxi buzos, se han establecido como una de las prendas más solicitadas para el trabajo remoto en invierno. Esta prenda es una combinación entre una manta térmica y un buzo oversize con capucha, generalmente elaborada en polar suave, corderito bifaz o telas de peluche de alta retención térmica.
Su gran ventaja es que permiten retener el calor corporal mientras no limitan la movilidad. A diferencia de una manta tradicional, se mantienen ajustados al cuerpo durante actividades como escribir, usar el mouse o participar en videoconferencias. También cubren la zona lumbar y parte de las piernas, que tienden a enfriarse rápidamente por el prolongado tiempo sentado.
Los modelos más asequibles comienzan en torno a $14.500 y alcanzan hasta $25.000. En la gama media, con acabados en polar suave premium o corderito bifaz, los precios van de $28.000 a $46.000. Por su parte, los buzos manta de alta gama, con materiales más pesados, diseños exclusivos o licencias oficiales, se encuentran entre $50.000 y $80.000.









