En este contexto, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires muestra una leve caída del 0,2% en pesos, alcanzando los 3.080.000 puntos.
Los bonos soberanos en dólares, tanto Bonares como Globals, disminuyen un 0,5% de promedio. El riesgo país, medido por JP Morgan, incrementa once unidades para Argentina, alcanzando los 463 puntos básicos, el nivel más alto desde el 10 de junio.
Entre los ADR y acciones de empresas argentinas que se negocian en dólares en Wall Street, predominan las pérdidas, siendo Bioceres (-2,8%), Central Puerto (-1,7%) y Banco Supervielle (-1,7%) las más afectadas.
“Los bonos soberanos corrigieron, el riesgo país volvió a superar los 450 puntos básicos y las tasas en pesos permanecieron tensionadas, mientras la actividad aún no logra consolidar su recuperación”, dijo el entrevistado.
Por otro lado, se indicó que “el contexto internacional jugó a favor, de la mano de un dólar global más débil y una compresión en las tasas de los Treasuries. Detrás de este movimiento estuvo la moderación de las expectativas de subas de tasas de la Fed, reforzada por señales de enfriamiento del mercado laboral estadounidense. Un combo favorable para los activos emergentes, al reducir el costo de fondeo en dólares y apuntalar el apetito global por riesgo”, señalaron desde otra fuente.
Los precios del crudo se benefician del optimismo generado por las negociaciones para reabrir el Estrecho de Ormuz, aunque las subidas se ven limitadas por la insistencia de Irán en que Estados Unidos debe cumplir ciertas exigencias antes de reabrir la vía navegable.
En este sentido, se mencionan las ganancias de acciones argentinas del sector energía, como YPF (+1,4%) y Vista Energy (+2,8%).
Los futuros del Brent suben un 2,7%, ubicándose en USD 85,82 el barril para entrega en octubre, mientras que los del WTI (West Texas Intermediate) avanzan un 2,9%, alcanzando USD 78,72 el barril para septiembre.
La semana pasada, ambos referentes del crudo cayeron más de un 7%, impulsadas por las expectativas de que Irán y Omán están cerca de alcanzar un acuerdo para la reapertura del Estrecho de Ormuz, por donde transitaba una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado mundial, antes de la escalada de conflictos en Oriente Medio iniciada a fines de febrero.
Teherán afirmó el domingo que el acuerdo con Omán está en su fase final, aunque reiteró que la vía navegable solo se reabrirá cuando Washington cumpla con varias condiciones, incluyendo indemnizaciones por ataques recientes.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, destacó que Irán y Estados Unidos no están llevando a cabo negociaciones y que Teherán no las iniciará mientras Washington no cumpla con el acuerdo provisional firmado en junio.
“Aunque el estrecho sigue estando prácticamente cerrado, el petróleo se cotiza actualmente entre 80 y 85 dólares por barril, lo que refleja la esperanza de que se alcance una solución en un futuro próximo”, señalaron analistas en un informe.
Mientras tanto, en una nueva amenaza para el suministro, los hutíes, alineados con Irán, afirmaron haber atacado la refinería de Jazan, propiedad de Saudi Aramco. Este ataque se produjo dos días después de que el reino firmara un pacto de defensa con sus aliados musulmanes suníes, Turquía y Pakistán, como respuesta a la creciente inestabilidad regional derivada del conflicto entre Estados Unidos e Israel y el Irán chií.









