Mientras el oficialismo presentó un nuevo proyecto en la Bombonera, la oposición empezó a mostrar un margen de maniobra más amplio. El lunes por la noche, en un restaurante de la avenida Montes de Oca, José Beraldi convocó a destacados líderes de diversas agrupaciones. Entre ellos se encontraban Pedro Orgambide (Frente Único Orden y Progreso), Carlos Aguas (Boca es Boca), Leandro Crespi (Alternativa Boquense), Edgardo Alifraco (Súper Boca) y Marcelo London (Resurgimiento Boquense). Además, la reunión contó con la presencia de tres precandidatos: Fran Quintana (Dale Boca), Diego Lajst (Boca La Causa) y Walter Klix, este último cercano a Beraldi y actual funcionario del Ministerio de Seguridad de la Nación.
Durante el encuentro, los dirigentes se alinearon detrás de Beraldi, quien fue vice del club entre 2008 y 2011, primero acompañando a Pedro Pompilio y luego, tras el fallecimiento del presidente, a Jorge Amor Ameal, quien actualmente ocupa un rol secundario en la gestión de Riquelme.
Por si esto fuera poco, María Eugenia Vidal, exgobernadora de la provincia de Buenos Aires, se sumó a la escena al convocar a los socios de Boca a una charla abierta programada para este miércoles, con el objetivo de escuchar las propuestas de Quintana, actual secretario de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Vito De Palma, un periodista también inmerso en la política interna del club. Vidal está alentando este sector del macrismo. En un video que se hizo viral en las redes sociales, ella afirmó: “Este es un mensaje para los hinchas de Boca como yo, que se preocupan por todo lo que sucede en el club”. Su invocación fue a hablar “sobre la realidad del club, la cultura xeneize y todo lo que tenemos que hacer para que Boca gane todos los partidos”.
En paralelo, el martes por la noche, Horacio Paolini organizó una cena en el marco de su Fundación, donde también se vieron figuras ligadas a Boca. El exvice de Daniel Angelici recibió en el hotel Alvear a Mario Pergolini, Carlos Tevez, Andrés Ibarra, Sebastián Battaglia y Jorge Reale. Además, entre los invitados también se encontraban London, Crespi y Lajst, lo que podría facilitar la creación de lazos con Beraldi, a pesar de que las figuras más relevantes se mostraron alineadas con él. “No quiero construir un Boca para un solo sector. Quiero que todos los que tengan algo para aportar puedan sentarse en la misma mesa. Boca necesita sumar, no seguir dividiéndose”, declaró Paolini, mostrando su intención de unificar intereses.
La incógnita que persiste es: ¿qué rol tendrá Carlos Tevez en este entramado? Mantenido en una tensa relación con Riquelme y, al mismo tiempo, amigo de Macri, el ídolo busca tener una incidencia en la dirección del equipo o al menos participar en las decisiones referidas a la gestión deportiva. “Sé que algún día voy a volver a Boca”, expresó durante la cena, dejando claro su deseo de estar involucrado. Pergolini, quien fue vicepresidente de Ameal, había renunciado debido a sus diferencias con Riquelme en la gestión del marketing, un área que le interesaba profundizar como conductor de televisión.
Ibarra, quien se postulará en las elecciones de diciembre de 2023, perdió ante Riquelme, a pesar de que contaba en su fórmula con el respaldo de Macri, el presidente más exitoso en la historia del club. Battaglia es otra figura que mantiene una postura confrontativa con Riquelme, quien lo nombró como entrenador hasta que su relación se tornó tensa, resultando en su despido en una estación de YPF en Nordelta. El jugador más laureado de la historia del club también podría incorporarse a la estructura deportiva en una lista de cooperación.
Entre todos estos actores, se destaca un outsider: Carlos Abriata, un joven empresario salteño que colabora con la plataforma de tickets de la FIFA y es socio de Boca. Se presenta como alguien que permanece al margen de la dicotomía entre riquelmistas y macristas. Abriata ha dejado Miami, donde residía, se ha establecido de nuevo en Buenos Aires y se ha involucrado en la campaña, con la intención de relanzar la marca del club en el ámbito internacional.
Todos son conscientes de que los resultados en el fútbol son cruciales. Con tres años y medio sin obtener un título, surgen las cuestiones para desafiar a Riquelme, quien cuenta con el respaldo del aparato político pero ha recibido numerosas críticas. Estas no provienen solo de la situación deportiva, sino también de decisiones como la mudanza a la cancha de Huracán, que ha dejado a numerosos abonados sin la posibilidad de asistir a partidos contra Estudiantes, Vélez y Recoleta. Además, se anunció que no está permitido grabar videos para redes sociales desde las plateas.
Ese contexto es el que la oposición pretende aprovechar. Riquelme espera que el fútbol recupere su nivel de éxito, tal como sucedía en sus épocas como jugador, aunque en esta ocasión, su fortuna ya no depende únicamente de su destreza en el campo.









