El encuentro, que culminó 1-0 con un gol de Breno Bidon anotado a los 34 minutos del segundo tiempo, dejó una amarga huella en el equipo dirigido por Jorge Almirón, que no logró avanzar a los cuartos de final. Sin embargo, la frustración no terminó ahí, ya que el operativo de seguridad que mantuvo separados a los fanáticos durante el partido se vio superado al final, lo que provocó un estallido de violencia.
Un video que circula por redes sociales muestra a la Policía Militar de San Pablo interviniendo mientras varios individuos lanzaban insultos y atacaban a las autoridades, lo que llevó a que algunos espectadores intentaran escapar mientras son perseguidos por los efectivos.
Cinco simpatizantes argentinos y cuatro hinchas locales fueron detenidos y llevados a dependencias judiciales dentro del estadio, de acuerdo a lo informado por el portal Ge.globo. Este medio brasileño mencionó que la hinchada local provocó a los seguidores de Rosario Central, quienes aguardaban la autorización para salir del recinto, generando un intercambio verbal que elevó la tensión hasta desembocar en confrontaciones.
Según el informe, los detenidos fueron trasladados al Jecrim, el Juizado Especial Criminal, encargado de abordar incidentes ocurridos durante eventos deportivos.
El equipo de Almirón desaprovechó una ventaja numérica de más de 30 minutos, lo que le costó caro en el marcador. Durante la primera mitad, el arquero Jeremías Ledesma fue clave, evitando un gol de Kaio César a los 13 minutos. A pesar de los intentos de Ángel Di María y la velocidad de Jáminton Campaz y Enzo Copetti en contraataques, no generaron peligro real.
El partido dio un giro cuando, a los 12 minutos del segundo tiempo, el árbitro venezolano Alexis Herrera expulsó al brasileño Raniele tras revisar una falta en el VAR. Aunque Corinthians se quedó con diez jugadores, Rosario Central no capitalizó la oportunidad. Aunque generó acciones de media distancia y tiros de esquina ejecutados por Di María, no lograron vulnerar la defensa local. La mejor ocasión llegó cuando Copetti remató desde el área, pero el tiro se fue alto.
A diez minutos del final, el técnico de Corinthians, Fernando Diniz, hizo ingresar a Memphis Depay, quien cobró un tiro libre en una zona crítica. Bidon aprovechó el error de Emanuel Coronel y definió al primer palo, sentenciando la serie.
Con esta eliminación, el futuro de Almirón al frente del club queda en tela de juicio, ante las críticas del público en el Gigante de Arroyito. Por su parte, Corinthians se prepara para enfrentar a Estudiantes de La Plata en los cuartos de final, siendo este el primer choque entre equipos argentinos en esta fase del torneo.
El encuentro de ida, jugado el 13 de agosto en Rosario, estuvo rodeado de controversias. El arquero de Corinthians, Hugo Souza, denunció haber sido objeto de insultos racistas por parte de una porción de la hinchada local durante todo el partido, incluso en el calentamiento. Souza solicitó la intervención del árbitro uruguayo Andrés Matonte, lo que llevó a una breve interrupción y la activación del protocolo antirracista. El elenco de Corinthians emitió un comunicado en el que condenó la situación y solicitó a la CONMEBOL que se identifique y sancione a los responsables. Souza afirmó que los jugadores de Rosario Central no tuvieron culpa en el incidente: “Los futbolistas incluso se disculparon conmigo por la actitud de la afición”, comentó.









