Sobre la posibilidad de tratar este tema en la habitual reunión previa a cada carrera, Colapinto afirmó: “Sí, por supuesto que hablaremos sobre ello. Siempre discutimos varias cuestiones. También probablemente hablemos más tarde con algunos de los comisarios”, según declaraciones recogidas por un medio especializado antes del inicio del Gran Premio de Italia, que corresponde a la decimotercera fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1.
El piloto de Alpine recalcó que su objetivo no es reabrir la discusión, sino obtener una mejor comprensión. “Creo que es importante hablar sobre esto y entender la penalización. Si revisas el reglamento, la sanción es correcta. A título personal, no estoy de acuerdo. Sin embargo, es parte del juego y ni Arvid ni yo somos comisarios. Pero ahora, debemos enfocarnos en Monza”, comentó, refiriéndose a Arvid Lindblad, piloto de Racing Bulls que también enfrentó una sanción similar en la misma competencia.
Colapinto cerró el capítulo desde su perspectiva de manera firme, señalando: “Creo que la penalización ya pertenece al pasado. Es posible que a veces no estemos de acuerdo con los comisarios. Ellos cumplen con su función y siguen el reglamento. Mi opinión no ha cambiado desde Zandvoort”.
La controversia surgió durante la primera vuelta del Gran Premio de Países Bajos, que tuvo lugar el 24 de agosto en el Autódromo de Zandvoort. Colapinto inició la carrera en el puesto 14 y logró ascender hasta la décima posición al superar a Gabriel Bortoleto, Nico Hülkenberg y Yuki Tsunoda. Sin embargo, en la maniobra de sobrepaso a Tsunoda, el japonés detuvo su auto para esquivar un neumático que se había desprendido del vehículo de Max Verstappen, quien acababa de impactar contra las barreras. Colapinto lo sobrepasó por la izquierda para evitar el choque, momento en el que se activaron las banderas amarillas en esa área.
La Dirección de Carrera determinó que el argentino había adelantado en una zona de bandera amarilla sin reducir la velocidad de forma adecuada, aplicándole un “drive through” como sanción, que obliga al piloto a atravesar el pit lane sin detenerse a la velocidad reglamentaria. Colapinto tuvo dos vueltas para cumplir con esta penalización, o de lo contrario habría sido descalificado. Al salir de boxes, quedó en la última posición, lo que le dificultó recuperar posiciones.
Una vez terminada la carrera, la sanción se agravó con la adición de 10 segundos por no haber reducido la velocidad durante el incidente entre los coches de Carlos Sainz y Alex Albon. El resultado final fue un 14° lugar, el mismo con el que partió, además de la pérdida de tres puntos en su superlicencia —dos por el sobrepaso a Tsunoda y uno por el segundo incidente—, acumulando un total de cuatro puntos en los últimos 12 meses. Si alcanza 12 en este período, podría enfrentar una suspensión.
Al concluir la carrera, el piloto manifestó su disconformidad. “Impactó enormemente en mi desempeño. No conté con la velocidad necesaria en las curvas para mantenerme cerca de otros autos”, expresó a un medio. Fue aún más crítico al analizar la sanción: “Es una penalización excesivamente dura para las condiciones del momento. Pese a que las reglas son claras, a veces se puede considerar un poco de flexibilidad. Era más arriesgado frenar abruptamente en la recta que no concluir el sobrepaso que estaba realizando. La bandera amarilla llegó demasiado tarde. Es bastante injusto. Las reglas están escritas, pero a menudo carecen de criterio”.
El incidente generó un intenso debate. Análisis detallados realizados por expertos de diferentes cadenas mostraron que, cuando Colapinto había igualado su auto al de Tsunoda, las señales aún no indicaban luz amarilla. Un periodista describió la situación: “Franco ya había comenzado la maniobra de sobrepaso. ¿El panel está apagado? Okey. ¿El display también? Sí, también. Nadie indica que tenga que hacer algo diferente”. Otro comentarista reforzó este punto, señalando una imagen que mostraba que la bandera fue levantada solo después de que varios autos ya hubieran pasado.
Se consultó a un ex piloto de F1, que era uno de los comisarios ese día, quien defendió la decisión con argumentos reglamentarios. Explicó que la sanción estaba claramente justificada en documentos posteriores a la carrera, remarcando que, aunque existen normas que deben seguirse, la coherencia en su aplicación es fundamental incluso en situaciones difíciles.
Este no fue el primer episodio polémico para Colapinto; en el Gran Premio de Barcelona, fue reclasificado del octavo al décimo lugar y perdió dos puntos en su superlicencia por otra infracción relacionada con una bandera amarilla.
Mientras la controversia continuaba en el ámbito de la F1, Ben Sulayem asistió a Argentina para el Congreso Americano de la FIA, donde, antes de su salida, prometió discutir sobre las actuaciones de los comisarios con Colapinto. El piloto confirmó que la conversación tuvo lugar. “Sí, hablamos hace unos días. Estaba en Argentina, lo cual fue genial”, contó Colapinto.
En una conferencia de prensa, el presidente de la FIA fue consultado sobre la posibilidad de designar comisarios sudamericanos para las carreras de F1. Para ello, mencionó que se estaban llevando a cabo capacitaciones y estaba solicitando nombres para futuros comisarios, asegurando que se involucraría personalmente en el proceso y aclarando que la FIA debe mantener la equidad en el tratamiento de todos.
Colapinto también aprovechó el momento para hablar del regreso potencial de la F1 a Argentina: “Sería increíble que eso sucediera. Estoy muy agradecido por el interés mostrado por la FIA y la F1”.
La controversia de los Países Bajos también fue marcada por otra noticia esperada desde hacía semanas: el 27 de agosto, Alpine confirmó la continuidad de Colapinto como piloto titular en 2027. Él se mostró satisfecho: “Estoy muy contento de seguir con este equipo. Ha sido increíble ver el progreso que hemos hecho este año en comparación con el anterior”.
Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, respaldó su permanencia en la escudería con elogios hacia el piloto de 23 años, destacando su evolución y huella en la competencia.
Con vistas al Gran Premio de Monza, el equipo implementará un nuevo paquete de actualizaciones aerodinámicas en ambos autos, que Colapinto podrá probar. Estas mejoras están diseñadas para optimizar la carga aerodinámica y la eficiencia del flujo de aire del automóvil, con expectativas de que ofrezcan una mejora significativa en el rendimiento durante la carrera.
El director del equipo explicó que la actualización que se implementará este fin de semana fue exitosa y se espera que impulse el rendimiento de ambos autos. Tras haber perdido terreno en la segunda mitad del año, el equipo llega a Monza en busca de recuperar competitividad, con un total de 63 puntos en el Campeonato de Constructores, tres menos que Racing Bulls.
Para Colapinto, Monza tiene un significado especial: fue el lugar de su debut en F1, el 1° de septiembre de 2024, a bordo de un Williams. Este fin de semana regresará a este emblemático circuito renovado, con las actualizaciones y una agitada agenda que incluye la reunión de pilotos y el encuentro con los comisarios.









