La medida coincidirá con el retorno a las clases en distritos como la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, así como en otras jurisdicciones. Desde el gremio han indicado que el reclamo principal radica en la convocatoria a la paritaria nacional docente, una mejora salarial y la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
Asimismo, CTERA demanda la redacción de una nueva ley de financiamiento educativo y critica el recorte de fondos nacionales destinados al sistema educativo. La organización sindical ha expresado que la situación salarial de los docentes sigue empeorando y que es esencial recuperar espacios de diálogo con el Ejecutivo.
Por su parte, el Gobierno ha anticipado que llevará a cabo controles en las escuelas para verificar el cumplimiento de la prestación mínima del servicio educativo. El Ejecutivo aseguró que su intención es monitorear la actividad en los establecimientos para garantizar la continuidad de las clases.
Este paro marca un nuevo capítulo en la creciente tensión entre la administración nacional y los sindicatos docentes, en el contexto del debate sobre el financiamiento educativo, el rol del Estado y las condiciones laborales del sector.
Hoy por la tarde, los miembros del Consejo Federal de Educación, presidido por el Ministerio de Capital Humano, se reunieron para discutir un seguimiento con el objetivo de cumplir con lo establecido por la Ley N.º 27.802, que “consagra la educación como servicio esencial”, según indicó la ministra Pettovello en una publicación en redes sociales.
“En el encuentro participaron responsables de las carteras educativas de las distintas jurisdicciones y de la Nación, quienes coordinaron las acciones necesarias para asegurar la continuidad del dictado de clases en todo el país y para articular la inspección nacional durante la jornada de paro nacional del lunes 3 de agosto”, comentó la funcionaria.
También agregó: “Se reafirmó el compromiso de garantizar un mínimo del 75% de la prestación habitual del servicio educativo, conforme a lo estipulado por la normativa vigente y a la facultad del Poder Ejecutivo Nacional de supervisar su cumplimiento, dado que se trata de una medida de fuerza de carácter nacional. Esta medida busca proteger el derecho a aprender de los estudiantes y brindar previsibilidad a las familias argentinas ante la jornada de paro”.
El Gobierno intensificó la presión sobre los sindicatos docentes para restringir la extensión del paro nacional previsto para el lunes y martes próximos. El Ministerio de Capital Humano advirtió el sábado que supervisará el cumplimiento del 75% de las actividades, tal como lo establece la reforma laboral aprobada en febrero. Un anuncio similar se había realizado el viernes.
En un comunicado, Capital Humano señaló que “realizará una inspección muestral en escuelas de todo el país para verificar que las entidades gremiales que convocan al paro nacional respeten el cumplimiento del 75% de la prestación habitual del servicio educativo”. En caso de incumplimiento, advirtieron que se aplicarán sanciones.
Aunque no tiene escuelas bajo su responsabilidad (depende de las provincias), desde el ministerio justificaron la medida al afirmar que “el gobierno nacional es el garante del derecho a la educación de la ciudadanía”. Además, instaron a todos los actores del sistema educativo a priorizar “el derecho a la educación” y a cumplir con “la normativa vigente en materia de esencialidad de la educación para brindar previsibilidad a las familias argentinas”.









