Este es su tercer Mundial como guardameta de “Los Príncipes de Persia” y el cuarto consecutivo en el que Irán alcanza la clasificación. A lo largo de su carrera, Beiranvand ha vestido la camiseta del equipo nacional en más de 45 ocasiones, estableciendo un récord de vallas invictas en la historia de la selección.
En 2017, hizo historia al convertirse en el primer iraní nominado para el premio The Best de la FIFA, finalizando en el noveno puesto en la categoría de “mejor arquero del año”. Durante esa temporada, mientras jugaba para el Persépolis FC de Teherán, fue el segundo arquero con mayor cantidad de partidos sin recibir goles, detrás del legendario Gianluigi Buffon, quien se llevó el premio. El podio lo completaron Manuel Neuer y Keylor Navas.
Han pasado más de diez años desde que Beiranvand se afianzó como el arquero titular de su selección, pero su popularidad alcanzó nuevas dimensiones cuando detuvo un penal a Cristiano Ronaldo en el Mundial de Rusia 2018, en un partido que terminó 1-1 en la última jornada del Grupo B.
Esta memorable parada ha dejado su huella en la cultura popular iraní, siendo recreada en dos series de televisión locales: The Rebel y The Savage.
A partir de ese momento, su carrera despegó y tuvo la oportunidad de jugar en Europa, comenzando en el Royal Antwerp de Bélgica, donde participó en la UEFA Europa League, para luego unirse al Boavista de Portugal. Actualmente, juega en el Tractor Sazi, un club de la ciudad de Tabriz, en el Azerbaiyán iraní.
A pesar de su experiencia, su rendimiento en la selección nacional había decaído tras su traspaso al Tractor, generando críticas que pedían su exclusión del equipo. Sin embargo, el entrenador Amir Ghalenoei ha mantenido su confianza en él.
Hoy en día, Beiranvand está atravesando un gran momento en su carrera, pero su camino no ha sido fácil. Cuando soñaba con ser futbolista profesional, sus padres se oponían a esa elección y preferían que él trabajara. “Quería ir a Teherán a buscar un equipo, pero mi familia necesitaba mi apoyo económico y por eso se oponía”, contó en una ocasión. En un intento por frustrar su sueño, sus padres llegaron a romperle los guantes de portero.
A pesar de estos obstáculos, a los 15 años dejó su hogar en Sarab-e-Yas y se trasladó a la capital iraní en busca de oportunidades. Durante ese tiempo, trabajó como mozo, repartidor de pizzas, barrendero y en un lavado de autos, mientras luchaba por cumplir su sueño. En 2011, finalmente debutó en primera división con el club Naft, destacándose y atrayendo la atención de importantes equipos y de la selección.
En 2016, se unió al Persépolis, uno de los clubes más importantes de Irán, donde consolidó su posición como arquero titular del equipo nacional, rol que comenzó a desempeñar en 2015.
Beiranvand es conocido por su poderosa capacidad de saque largo, lo que le permitió establecer un récord Guinness en 2016 al realizar un saque de 61 metros en un partido ante Corea del Sur. Además, en 2019, marcó otro récord con un saque de arco de 78 metros, que también se mantiene vigente.
De cara al Mundial 2026, el arquero busca un nuevo hito: superar por primera vez la fase de grupos con su país. En la última jornada, Irán se medirá ante Egipto en un encuentro crucial que podría determinar su avance.









