Fuentes del Gobierno indicaron que Flah, quien representaba a Argentina ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), decidió dejar su cargo por motivos económicos. “Renunció para reabrir su estudio jurídico, ya que ambas funciones resultan incompatibles y el salario no era suficiente”, comentó una fuente oficial con conocimiento de la situación.
Tras la divulgación de la noticia, Flah utilizó un comunicado en el que aseguró que “tras más de 25 años de trayectoria profesional en la prevención del lavado de activos, continuaré trabajando con el mismo compromiso y seguiré vinculado al Ministerio de Justicia en calidad de asesor”.
Desde el Ministerio de Justicia, se confirmó que Flah, abogado graduado en la UBA y Master en Derecho con honores en la London School of Economics, continuará bajo la supervisión del ministro Mahiques.
Flah se unió al Gobierno pocos días después de que Mahiques asumiera en marzo, y fuentes oficiales subrayaron que cumplió con lo esperado, participando en la reunión plenaria del GAFI en París, a mediados de junio. Encabezó la delegación argentina, junto a funcionarios de la Unidad de Investigación Financiera (UIF), que es uno de los organismos clave en este ámbito.
Durante esa reunión en París, los delegados de la Red Global del GAFI, que comprende más de 200 jurisdicciones y organismos observadores, debatieron sobre las amenazas en constante evolución que enfrenta la integridad y la seguridad financieras a nivel mundial.
A pesar de su salida, se había considerado a Flah para representar al Subgrupo de Revisión para las Américas del Grupo de Cooperación y Revisión Internacional del GAFI, aunque su designación aún no se había concretado.
Asimismo, si bien las razones económicas fueron destacadas, desde otros sectores del oficialismo se filtró que Flah había sostenido en París algunas posturas “no acordadas con la Cancillería”, lo que habría generado tensiones con el Palacio San Martín.
Su renuncia se suma a una larga lista de dimisiones de funcionarios de diversos rangos desde que Javier Milei asumió la presidencia. Hace un mes, con la oficialización de la salida de Gonzalo Pascual del directorio del Banco Nación, el Gobierno libertario alcanzó un récord en renuncias de altos funcionarios políticos durante una gestión democrática, acumulando 274 salidas. Este número supera las renuncias registradas durante los cuatro años de mandato de Alberto Fernández, según un seguimiento realizado por especialista.
Este relevamiento también revela que la administración de Milei ha superado a las rotaciones registradas en las dos presidencias de Carlos Saúl Menem, la de Mauricio Macri, los mandatos de Cristina Kirchner y otros presidentes anteriores, muchos de los cuales vieron su mandato interrumpido antes de culminar.









