La audiencia, convocada por el Juzgado de Instrucción Penal número 20 de Santa Cruz de la Sierra, comenzaría con la exposición de la fiscalía, que presentó una acusación formal de 22 páginas por tentativa de femicidio. Cerimedo y Beller tenían derecho a hablar en la audiencia, pero el acusado, trasladado esposado y vestido con un buzo con capucha, cayó en llanto, hasta caer en posición fetal en un rincón junto a un ascensor. A pesar de la situación, los policías permitieron que los periodistas se acercaran, lo que dio lugar a una ronda de preguntas. Cerimedo sólo negaba con la cabeza al interrogarlo sobre si había convocado a Beller en el SwissHotel y asentía cuando lo acusaban de que la causa era política. Con el rostro contra la puerta del ascensor, continuó llorando y no respondió en voz alta hasta que lo retiraron. Eventualmente, se optó por suspender la audiencia y ordenar una revisión médica, reprogramándola para el viernes a la misma hora.
En este contexto, el nuevo abogado de Beller, Jerjes Justiniano, quien previamente ocupó el cargo de ministro de la Presidencia de Jeanine Áñez, presentó una serie de mensajes enviados por Cerimedo a la víctima. Aunque inicialmente la evidencia era cuestionable, al confirmar con la fiscalía se pudo establecer que esos mensajes efectivamente estaban en el block de notas del celular de Cerimedo.
Los mensajes revelan dos aspectos significativos. En primer lugar, Cerimedo expresa preocupación porque Beller estaba a punto de hacer públicas las agresiones físicas sufridas a manos de él. En una de las comunicaciones, Cerimedo remarca: “vos publicás eso y me arruinás la vida. Me pego un corchazo, no me interesa nada”. En respuesta, Beller le dice: “No me manipulás más. Yo no tengo por qué cuidarte. No después de cómo vos sos conmigo. Así que hacelo nomás. Todos van a saber la verdad”. La discusión continua con Cerimedo insistiendo que sus acciones afectarían a sus hijos, lo que sugiere que estaba al tanto del embarazo de Beller.
El bloque de notas también incluye referencias a “negocios” vinculados con la minería y construcciones. En uno de los mensajes, Cerimedo menciona a alguien relacionado con la amiga de Enrique, a quien se refiere como Nadia, indicando: “O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conocés a alguien que pueda hacer el trabajo?”. La falta de cuidado en la redacción de esos mensajes, que actúan como evidencia incriminatoria, ha sorprendido a los peritos, quienes han confirmado la autenticidad del texto.
Al finalizar la jornada, el fiscal Carlos Torres, de La Paz, llevó a cabo un allanamiento en un country en La Paz, donde se hallaron 50.000 dólares en diversas divisas, así como un sistema de bots diseñado para generar publicaciones masivas en redes sociales mediante cuentas falsas. Torres anunció que se estaban realizando al menos dos allanamientos adicionales, lo que sugiere que la investigación ha acelerado su ritmo a raíz de las declaraciones de Nadia Beller. Para el cierre de la edición, se anticipaban nuevos desarrollos.
La causa de enriquecimiento ilícito está siendo investigada en La Paz, y el fiscal Torres prevé solicitar una audiencia de acusación. Sin embargo, este proceso se llevará a cabo después del caso por tentativa de femicidio que se instruye en Santa Cruz de la Sierra, el cual es considerado prioridad.
Dentro de la presentación de la acusación, se destacan diversos elementos como prueba de la tentativa de femicidio: las tres heridas de bala sufridas por Beller en la entrada del SwissHotel; el hecho de que Beller concurrió al lugar por insistencia de Cerimedo, relacionado con la denuncia de abuso sexual que se estaba preparando contra Evo Morales; y el testimonio de que los sicarios llegaron al lugar mientras ella esperaba esos testigos. Se menciona que “todo indica que Cerimedo coordinó remotamente la emboscada”.
Adicionalmente, se indica que el motivo del ataque sería el rechazo de Cerimedo ante el hecho de que Beller estaba embarazada, ya que no quería asumir las repercusiones de la paternidad. Además, la acusación sostiene que hubo episodios de violencia física por parte del mismo agresor en meses anteriores, lo que la defensa ha admitido, aunque minimizando su gravedad. Por otra parte, se argumenta que Cerimedo intentaba huir esa madrugada en un vuelo de Aerolíneas Argentinas desde Santa Cruz de la Sierra hacia Buenos Aires, aunque la defensa contrasta esta afirmación argumentando que Cerimedo fue detenido en el aeropuerto al llegar desde La Paz. Aclarando que Cerimedo fue aprehendido a la 1 de la mañana y el vuelo partía a las 2. Aunque se dispone de un facsímil del pasaje, la fiscalía ha solicitado la confirmación del mismo a Aerolíneas Argentinas.
Los mensajes presentados no están incluidos en la acusación, ya que fueron descubiertos después de la entrega del texto al juez. La fiscalía argumenta que Cerimedo tiene un considerable poder e influencia, lo que podría comprometer la investigación si se le permitiera quedar en libertad.
En vista de todos estos elementos, se solicita la prisión preventiva por un lapso de 180 días, entendiendo que se trata de una medida cautelar referida al tiempo mínimo de la investigación. Las consecuencias de ser declarado culpable podrían conllevar penas superiores a 10 años de prisión. La defensa, liderada por Ernesto Giraldes y Margarita Arce, califica el proceso de “un show político-mediático”, enfatizando la falta de pruebas que vinculen a Cerimedo con los sicarios involucrados. Se prevé que el juez otorgue la prisión preventiva por 180 días, aunque la búsqueda de los sicarios continúa sin éxito.









