Un exfuncionario de la OA comentó que las declaraciones juradas funcionan como una “base” para cualquier investigación. “Siempre hay que considerar que la presentación no garantiza que lo declarado sea correcto, es decir, que refleje la totalidad de sus bienes, deudas, gastos e ingresos, así como que los montos consignados sean precisos”, subrayó.
Por su parte, un experto en cumplimiento normativo, con experiencia en la función pública, opinó que la entrega de la declaración jurada “es importante, pero puede no ser determinante” en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Este delito es cometido por aquellos que tienen ingresos o un estilo de vida que superan sus “ingresos legítimos” como funcionarios. “No se puede comprobar solo con la falta de justificación, pero el funcionario debe declarar sus ingresos, lo que se convierte en un recurso de defensa”, agregó el especialista.
En el marco de la investigación, el fiscal Gerardo Pollicita indaga sobre el origen de los fondos que Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, han utilizado para cubrir gastos. En el expediente judicial se registran distintos documentos que evidencian gastos por un total de 408.662 dólares y deudas por 335.000 dólares, según la conversión efectuada con base en las fechas de cada operación. Además, se suman 85 millones de pesos correspondientes a gastos con tarjeta de crédito durante 2025.
La próxima declaración jurada de Adorni se integrará a este análisis. Aunque no completará el rompecabezas, puede aportar pistas sobre situaciones ocurridas en el año anterior: como el origen de los 30.000 dólares destinados a la adquisición del departamento en Caballito en noviembre de 2025, la nueva deuda con las jubiladas que financiaram más del 80% del mismo, y otros aspectos relevantes sobre financiamiento. Según Matías Tabar, contratista, las reformas en Indio Cua ascendieron a 245.000 dólares.
Esto sugiere que la declaración podría contener información sustancial para las autoridades, aunque presenta limitaciones. La nueva declaración abarcará únicamente lo ocurrido hasta el cierre de 2025, excluyendo gastos de viajes a Punta del Este o Nueva York que ocurrieron en febrero y marzo de este año, los cuales sumaron alrededor de 13.000 dólares, según fuentes judiciales.
Cuestiones relacionadas con departamentos, automóviles y deudas se detallan en la sección sobre evolución patrimonial. Esto se complementa con los ingresos y gastos. En el apartado de ingresos, se incluyen categorías como “Ingresos del trabajo, de alquileres y otras rentas neto de gastos”, “Ingresos no alcanzados por el Impuesto a las Ganancias”, y “Bienes recibidos por Herencia, Legado o Donación”. Por ejemplo, el hermano de Adorni, Francisco, al rectificar su declaración, adicionó 21 millones de pesos provenientes de una “herencia”.
En el apartado de gastos se incluyen los “Gastos No Deducibles en el Impuesto a las Ganancias” y “Gastos Personales”, donde podrían constar los pagos realizados con tarjeta de crédito. En su última declaración jurada de 2024, Adorni no reportó gastos en esa categoría, a diferencia del Presidente y otros ministros que sí lo hicieron.
Los expertos también advirtieron sobre posibles omisiones en las declaraciones. Adorni había afirmado el 25 de marzo que “todo lo que tiene que estar declarado, está declarado”. Sin embargo, se ha evidenciado que en abril agregó en el anexo reservado de su cónyuge la casa de Indio Cua adquirida en noviembre de 2024. “La ley habla de omisión maliciosa. Ahí empieza la discusión jurídica sobre qué se considera malicioso”, analizó un exfuncionario de la OA.
La ley de Ética en el Ejercicio de la Función Pública establece que las declaraciones juradas deben incluir bienes inmuebles y mejoras realizadas sobre ellos, bienes muebles registrables, depósitos bancarios, créditos, dinero en efectivo, inversiones, deudas, ingresos y egresos anuales. Esta información suele ser presentada en una tabla de cinco columnas que incluye “tipo”, “descripción”, “origen de fondos”, “titularidad” e “importe”.
Este formato permite dar seguimiento a la evolución del patrimonio. Por ello, la última declaración jurada de Adorni, correspondiente a 2024, será fundamental como base para la de 2025.
De acuerdo con esa presentación, Adorni finalizó 2024 con dos inmuebles, dos autos, 2,4 millones de pesos en efectivo, 42.500 dólares en efectivo, 6.220,23 dólares depositados en el exterior, un saldo a su favor en ARCA de más de 2 millones de pesos, y bienes del hogar por 3,6 millones de pesos. Un aspecto a evaluar en su próxima declaración es si utilizó parte de estos activos para adquirir otras propiedades, lo que podría modificar los números presentados.
En cuanto a deudas, Adorni reportó cuatro al cierre de 2024, sumando 95,4 millones de pesos. Si ha realizado pagos durante 2025, ese monto se reduciría. Asimismo, de haberse incrementado su endeudamiento, también tendría que verse reflejado.
De estas cuatro deudas, dos son hipotecarias. Se trata de un préstamo de 100.000 dólares obtenido de una mujer jubilada de la Policía Federal y su hija, quienes declararon que, al momento del testimonio, les debían 70.000 dólares y que la cancelación total de la hipoteca incluye intereses.
La adquisición del departamento en Caballito deberá constar en la próxima declaración, según los especialistas. Adorni y Angeletti lo compraron en noviembre de 2025 por 230.000 dólares, como se detalla en un informe del Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad de Buenos Aires. Las vendedoras, dos jubiladas, financiaron la operación mediante una hipoteca de 200.000 dólares. Las fuentes judiciales indican que los 30.000 dólares restantes se cancelaron. Así, se anticipa que la nueva deuda, el origen de los fondos y el porcentaje de titularidad sobre la propiedad figuren en los documentos.









