Javier Bolzico, presidente de la Asociación de Bancos de Argentina (ADEBA), durante el brindis por el Día del Periodista organizado por la entidad, retomó dos demandas históricas del sector: la carga impositiva y la posibilidad de realizar intermediación financiera en dólares.
“El crédito bancario es el resultado de la intermediación financiera, y su desarrollo dependerá tanto de lo que haga el sector público como del privado. El Estado debe generar las condiciones macroeconómicas, el marco regulatorio y esquemas impositivos adecuados. Los bancos, por su parte, deben aportar capital, gestión de riesgos e innovación para ofrecer servicios financieros de calidad”, señaló.
El dirigente destacó que, en el contexto de la economía bimonetaria de Argentina, el crédito se divide en dos segmentos: el de pesos y el de dólares. Al respecto, explicó: “En el segmento de pesos, los bancos convierten el 85% de los depósitos en créditos al sector privado”. Aunque reconoció la buena relación, el crecimiento de los depósitos depende de la demanda de dinero.
“Para potenciar el desarrollo de los créditos en pesos, es fundamental que los bancos accedan a financiamiento a largo plazo en el mercado de capitales. Esto permitirá incrementar el crédito y, especialmente, extender los plazos”, indicó, refiriéndose específicamente a los créditos hipotecarios.
En contraste, mencionó que en el segmento de dólares la conversión es más baja: solo el 55% de los depósitos se prestan. “Esta menor tasa de conversión se atribuye, en parte, a las restricciones legales para prestar depósitos en dólares y otros aspectos prudenciales. Sin embargo, hay un gran potencial para expandir los depósitos en dólares”, afirmó Bolzico, quien recordó que se estima que hay alrededor de US$ 250.000 millones de ahorros de argentinos fuera del país.
“Es fundamental crear condiciones de confianza y retorno para atraer el ahorro argentino que se encuentra fuera del sistema financiero formal”, anotó.
Simultáneamente, abordó la carga impositiva en su actividad. “Los impuestos sobre operaciones financieras disminuyen el retorno de los depósitos y aumentan el costo del crédito. Existen municipios que aplican entre un 5% y un 8% sobre los ingresos totales a través de tasas municipales, supuestamente en compensación por servicios brindados, además de las cargas provinciales sobre ingresos brutos. Esto es incompatible con el desarrollo del crédito”, resumió.
En relación con la morosidad, que comenzó a manifestarse en los últimos balances, ADEBA buscó restarle dramatismo. Bolzico consideró que se trata de un bache “coyuntural” y esperable en un proceso que no es lineal. Aseguró que las previsiones y el capital de las entidades están suficientemente fortalecidos para enfrentar esta situación, y que la cartera irregular comenzará a normalizarse de forma natural durante el segundo semestre del año.









