El Banco Central dio a conocer esta información el miércoles por la noche en su Informe de Política Monetaria (IPOM), un documento trimestral que la autoridad monetaria ha reanudado y que actúa como una “guía” sobre el diagnóstico del BCRA respecto a la evolución de la actividad, la inflación y su política monetaria y cambiaria.
Este informe incluyó datos preliminares sobre la demanda de divisas por parte de los ahorristas, que habitualmente se divulgan al cierre de cada mes.
Las cifras, sin embargo, presentan cierta variabilidad, ya que el reporte sobre el Mercado de Cambios considera también otros usos de las divisas. En el IPOM, solo se contabilizaron las compras de billetes, excluyendo gastos realizados con tarjeta o pagos de viajes.
Para abril, el Banco Central calculó que la cifra asciende a US$ 1.500 millones, lo que demuestra un aumento significativo en la cantidad adquirida por las personas. En ambos meses anteriores, febrero y marzo, la suma había sido de US$ 800 millones.
Con esto, abril se ha convertido en el mes de mayor adquisición de divisas por parte de los ahorristas desde octubre, cuando se alcanzaron US$ 3.500 millones, un período caracterizado por una alta demanda de dólares en el contexto electoral.
Promediando desde abril del año pasado, los ahorristas han requerido de manera constante al mercado US$ 2.500 millones al mes, hasta octubre. Desde entonces, este promedio mensual se redujo a US$ 900 millones, representando una disminución del 63%, según los datos del BCRA.
El informe señaló como un aspecto novedoso, más allá del volumen de compra, el hecho de que los dólares adquiridos permanezcan en el sistema financiero local. Esto sugiere que no se trata de una “salida de capitales”, sino de dólares que los bancos pueden utilizar para prestar.
En este contexto, de los US$ 1.500 millones adquiridos en abril, cerca de US$ 400 millones se retiraron del sistema financiero o fueron transferidos a cuentas en el exterior.
“La demanda de dólares de las familias se redujo drásticamente tras las elecciones legislativas y una parte significativa del ahorro en dólares se mantuvo depositada dentro del sistema financiero local. Este fenómeno de dolarización on shore (que no constituye salida de capitales) es una novedad que favorece la reducción del riesgo macroeconómico y mejora la estabilidad financiera”, destacó el BCRA.
Otro aspecto relevante que se abordó en el IPOM es la nueva actitud de las empresas, que han comenzado a requerir divisas. Desde este año, las multinacionales pueden transferir dividendos a sus casas matrices basándose en los balances correspondientes a 2025 que sean presentados y aprobados, siendo esta una de las medidas de flexibilización del cepo que se anunciaron recientemente.









