La AFC, que representa a 47 federaciones nacionales, expresó su “profunda preocupación” respecto a la propuesta de crear la FIFA Forward Enterprise (FFE), una subsidiaria comercial valorada en 20.000 millones de dólares, financiada por el inversor neoyorquino Joshua Kushner, relacionado con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según el organismo asiático, esta iniciativa “no puede alcanzar de manera realista el amplio consenso y la unidad necesarios para progresar” y solicitó que se reconsidere.
Este rechazo se suma a la amenaza de boicot por parte de la UEFA y la CONCACAF, que el jueves desestimaron la oferta de Infantino de 20 millones de dólares para cada federación miembro y cuestionaron su participación en futuros torneos organizados por la FIFA.
A través de un comunicado emitido desde su sede en Kuala Lumpur, la AFC destacó que la situación actual, marcada por la posibilidad de un boicot al Mundial, “debería inquietar a todos los interesados en el futuro del fútbol”. Para la confederación asiática, “nunca debió llegar a esta situación”.
El organismo observó que el debate sobre la FFE ha revelado “deficiencias fundamentales” en los procesos de consulta y gobernanza de la FIFA. Si bien reconoció la reciente aclaración por parte del ente rector, la AFC insistió en que perduran “preocupaciones sobre la gobernanza, el proceso institucional y una consulta efectiva”.
Además, la AFC advirtió que una propuesta de esta magnitud, que tiene implicaciones comerciales, deportivas y estratégicas, no puede avanzar sin la participación activa de las confederaciones, las asociaciones miembros y los órganos estatutarios de la FIFA, incluido su Consejo.
La confederación asiática opinó que este conflicto podría ser un punto de inflexión para fortalecer las reformas institucionales dentro de la FIFA. “Una democracia significativa no se mide solamente por la posibilidad de votar. Comienza con una gobernanza transparente, consultas oportunas, deliberaciones informadas y una participación genuina a lo largo de todo el proceso de toma de decisiones”, enfatizó la AFC.
Por lo tanto, instó a la FIFA a llevar a cabo una revisión urgente de su estructura de gobernanza y a asegurarse de que las propuestas de relevancia mundial sean desarrolladas con la debida consulta, una participación significativa y supervisión por parte de los órganos estatutarios.
Con el rechazo proveniente de Asia, Europa y Norteamérica, el plan de Infantino para privatizar el Mundial se encuentra en una situación delicada y pone de manifiesto una fractura en la dirigencia del fútbol.









