El economista Carlos Melconian, quien presidiera el Banco Nación, planteó un severo cuestionamiento respecto a la gestión económica de Javier Milei. En una reciente intervención radial, el analista advirtió que la actual estabilidad macroeconómica —sostenida por sectores estratégicos— corre el riesgo de chocar contra una realidad social que aún no percibe mejoras concretas.
El desafío de traducir números en bienestar
El núcleo de la crítica de Melconian reside en la falta de un vínculo tangible entre el superávit fiscal y el día a día de los ciudadanos. Según el economista, el Gobierno se enfrenta a una prueba de fuego: demostrar que los números en orden pueden traducirse efectivamente en la capacidad de la sociedad para alimentarse, educarse y atender su salud.
El especialista trazó un paralelismo con el mandato de Mauricio Macri, alertando que si la estabilidad de los indicadores no se refleja en el poder adquisitivo, el descontento popular podría transformarse en un escenario de conflicto. “El tema que estoy observando es que no existe una consistencia ni una hoja de ruta definida”, enfatizó, cuestionando la ausencia de un plan que logre conectar el orden fiscal con el bolsillo del trabajador.
“Se están fumando Vaca Muerta”
Al abordar el rol de las divisas que ingresan al país, Melconian destacó que el campo, la minería y, fundamentalmente, la formación hidrocarburífera de Vaca Muerta están funcionando como un escudo ante una crisis financiera mayor. No obstante, lanzó una sentencia tajante sobre la utilización de estos recursos: “Se están fumando Vaca Muerta”.
Para el exfuncionario, el hecho de que el país cuente con dólares para blindarse no implica necesariamente que esté resolviendo la raíz de la pobreza o el estancamiento de los ingresos. La metáfora utilizada busca advertir que la riqueza estratégica se está consumiendo en la estabilización del momento, en lugar de ser el motor de una transformación estructural que beneficie la economía cotidiana. “La macro no tiene todas las respuestas, tiene límites”, puntualizó.
Posicionamiento político y perspectiva
En un intento por evitar malentendidos sobre su postura ideológica, el analista aclaró que sus observaciones no suponen una renuncia a sus convicciones. “No dejé de ser liberal ni de defender el libre mercado, pero estoy transitando una crisis”, sostuvo.
Finalmente, Melconian concluyó que el gran reto del Gobierno libertario radica en que el crecimiento de los sectores extractivos y exportadores logre permear hacia el conjunto de la sociedad. Sin esa conexión, advirtió, el superávit y la acumulación de divisas podrían resultar insuficientes para contener el malestar social creciente.









