Díaz indicó que los gatos requieren realizar actividades como explorar, trepar, jugar y cazar, comportamientos que frecuentemente no pueden llevar a cabo dentro del hogar. “Como no tienen una estimulación ambiental adecuada, porque no pueden subirse a los árboles, no pueden cazar; entonces viven con cierta ansiedad por aburrimiento”, explicó el especialista.
El veterinario manifestó que la ausencia de actividad y de desafíos puede derivar en estrés felino y en conductas no deseadas. Entre los inconvenientes más comunes, mencionó que muchos gatos empiezan a orinar fuera del arenero o adoptan actitudes agresivas.
En una reciente entrevista, Díaz compartió que recibe numerosas consultas de dueños preocupados por estos cambios de comportamiento, que a menudo están vinculados con el aburrimiento y la falta de oportunidades para manifestar sus instintos.
Incluso si el gato cuenta con juguetes, el entorno puede no ser suficiente para satisfacer todas sus necesidades. Por ello, el especialista aconseja buscar alternativas que mantengan a los felinos activos y estimulados.
Díaz defendió la idea de sacar a los gatos a pasear de manera controlada, siempre utilizando arnés y correa larga. “Sacar a pasear a los gatos tiene muchos beneficios. Son animales muy inteligentes y activos, y, si pasan toda su vida en un departamento, al final se aburren”, remarcó.
El objetivo no es tratarlos como perros, sino facilitarles la oportunidad de explorar de forma segura, acorde a sus características. Para aquellos que deseen intentarlo, el veterinario sugirió acostumbrar al gato desde pequeño, antes de que finalice la fase de socialización, que se extiende hasta los cuatro meses.
Además, recomendó elegir horarios con poco tránsito, dado que los gatos suelen asustarse más fácilmente que los perros ante ruidos o situaciones desconocidas.
No todos los gatos se adaptan a los paseos. En esos casos, Díaz propuso enriquecer el ambiente en el hogar con elementos que permitan aprovechar el espacio vertical, como torres, rascadores, circuitos de obstáculos y hamacas.
Colocar estos objetos cerca de una ventana puede ayudar a que el gato observe el exterior y se mantenga entretenido. “El gato necesita vivir en tres dimensiones, necesita estar en altura”, subrayó el veterinario.
Así, aunque el felino resida únicamente en un departamento, es posible mejorar su entorno con espacios para trepar, esconderse, observar y jugar.









