Las compras durante esta celebración tradicional fueron nuevamente inferiores a las del año anterior, reflejando “el impacto del enfriamiento del consumo”, a pesar de que “más del 80% de los comercios ofrecieron promociones especiales”.
Desde la entidad gremial, señalaron que “las principales estrategias estuvieron centradas en brindar facilidades financieras a través de tarjetas de crédito y beneficios por pagos en efectivo”, aunque advirtieron que “la efectividad de estas iniciativas estuvo limitada por la prudencia predominante entre los compradores”.
El ticket promedio alcanzó los $78.986, lo que representa un aumento nominal en comparación con el año pasado, cuando se situó en $41.302. Esta suba superó la inflación del período, pero no logró traducirse en un incremento en las ventas en comparación con 2024.
CAME destacó que “este valor está alineado con el comportamiento general, donde las compras se concentraron en los artículos más accesibles de cada categoría y en productos en oferta, lo que subraya la prioridad de los consumidores por cuidar su presupuesto”.
Así, el Índice de Ventas Minoristas para el Día del Padre indicó por cuarto año consecutivo una variación interanual negativa, evidenciando una tendencia sostenida de debilidad en el consumo asociado a esta celebración. El descenso del -0,3% de este año se suma a las caídas del -1,7% en 2025, -10,2% en 2024 y -1,2% en 2023, consolidando un ciclo de resultados adversos para el sector en este período del calendario comercial.
Respecto a la percepción de los comerciantes, el 38,1% de los encuestados consideró que el Día del Padre generó un impacto moderado, mientras que un 36,5% opinó que la fecha aportó un leve movimiento, aunque insuficiente para alterar el escenario general.
En los extremos, solo un 7,4% evaluó que la jornada fue crucial para impulsar la actividad, mientras que el 18% restante afirmó que la celebración no significó ningún estímulo en su facturación.
Siguiendo el patrón del año anterior, cuatro de las seis categorías analizadas lograron cerrar la jornada en terreno positivo. Los rubros de Librería e Indumentaria lideraron esta reactivación, con un crecimiento del 2,1% en comparación interanual, seguidos por incrementos más modestos en Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video (0,8%) y Calzado y marroquinería (0,4%).
A la inversa, la mayor contracción se observó en el sector de Equipos periféricos, accesorios y celulares, que sufrió un desplome del 6,1%, seguido por Cosméticos y perfumería, que registraron un retroceso del 3,8%.









