La audiencia se llevará a cabo de forma virtual el 26 de octubre a las 10 horas. El organismo ha indicado que la transmisión y los detalles sobre cómo participar estarán disponibles en su sitio web. La inscripción estará abierta desde las 10 horas del 8 de octubre hasta las 10 horas del 24 de octubre.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 41/2026, que se publicó este jueves en el Boletín Oficial. El expediente incluye la actualización de los coeficientes zonales que afectan las facturas, el costo por metro cúbico de cloacas en el denominado Radio Antiguo de la Ciudad de Buenos Aires y criterios diferenciados para asentamientos informales y urbanizaciones cerradas.
La propuesta de AySA busca rediseñar un esquema tarifario que, según la empresa, no ha sido revisado de manera integral desde su concepción original hace más de cuarenta años.
Para los usuarios no medidos, se plantea reducir de 11 a cinco los niveles de coeficientes zonales. Actualmente, estos coeficientes varían entre 1,10 y 3,50, mientras que el nuevo rango sería de 0,75 a 2,75. Dichos coeficientes son fundamentales en el cálculo de la tarifa, teniendo en cuenta la ubicación y las características del inmueble.
El plan también incluye una revisión del precio por metro cúbico del servicio de desagües cloacales en el Radio Antiguo de CABA, con el propósito de incorporar el cobro asociado a los desagües pluviales.
La resolución indica que el contrato de concesión permite ajustar la estructura tarifaria, tanto para aumentar como para disminuir precios, siempre y cuando se mantenga el equilibrio económico-financiero del acuerdo. Inicialmente, la propuesta de AySA fue modificada tras observaciones del ERAS, dando lugar a una nueva presentación que corrigió errores y abordó el tratamiento de barrios informales y urbanizaciones cerradas.
Según las proyecciones de AySA, calculadas con tarifas de septiembre y sin impuestos, el 60% de los usuarios residenciales experimentaría un incremento promedio del 22,6%. Otro 20% no vería cambios en su factura, mientras que el 20% restante recibiría reducciones promedio del 14,7%.
Así, la factura residencial ponderada en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano pasaría de $ 27.156 a $ 30.250 mensuales sin impuestos, lo que representa un aumento del 11,4%.
Para aquellos hogares que se verían afectados, AySA ha propuesto un mecanismo gradual: los aumentos derivados de la actualización de los coeficientes zonales tendrían un límite del 5% mensual acumulativo hasta alcanzar el valor final establecido. Además, quienes cambien de segmento y dejen de estar en las tarifas más bajas perderían de manera escalonada el descuento adicional del 15% en un plazo de tres meses.
La empresa también prevé que comercios, industrias e instituciones registrarán una reducción promedio del 2,2% en sus facturas. En este sector, el 63% no experimentaría cambios, el 22% se beneficiaría con reducciones, y el 15% afrontaría aumentos.
Por otro lado, para los propietarios de terrenos baldíos, se estima un aumento promedio del 7,6%, con una factura mensual que pasaría de $ 17.822 a $ 19.172, también sin impuestos.
AySA estima que el rediseño permitirá incrementar la recaudación global en un 7,3%, lo que equivale a $ 140.057 millones a los valores de septiembre. La empresa propone destinar la totalidad de ese excedente al Programa de Tarifa Social, con el argumento de ampliar la cobertura para beneficiarios y Barrios Populares.
La audiencia pública ofrecerá a usuarios, entidades y otras partes interesadas la oportunidad de presentar sus observaciones sobre el proyecto. Aunque las intervenciones no tendrán carácter vinculante, el ERAS deberá explicar en su resolución final de qué manera consideró o desestimó los aportes presentados.









