Con su llegada, Montero se convierte en el tercer refuerzo del equipo xeneize, seguido por su compatriota Sebastián Villa, quien regresará al club tras una salida tumultuosa en 2023, y Leandro Lozano, ex lateral de Argentinos Juniors.
El arquero se incorpora desde Vélez, donde participó en 17 encuentros de la Liga Profesional, en los cuales recibió 13 goles y logró mantener 7 vallas invictas. Su destacada actuación en el equipo de Liniers, sumada a su trayectoria internacional y características de arquero moderno —con una estatura de 2,01 metros, gran manejo del balón y dominio aéreo— convencieron a la directiva de Boca, que desembolsó 4 millones de dólares por su traspaso.
Montero no es un recién llegado al arco de Boca; en la historia del club, varios arqueros colombianos han dejado su marca, destacándose Óscar Córdoba, quien se convirtió en un ícono entre 1997 y 2001. Durante su paso por el club, jugó 118 partidos oficiales y cosechó tres títulos de liga, dos Copas Libertadores y una Copa Intercontinental. Sus reflejos y liderazgo lo convirtieron en una figura clave del equipo dirigido por Bianchi.
“Montero es un arquero de 8 o 9 puntos”, aseguró Córdoba antes del Mundial, subrayando que su juventud y experiencia internacional auguran un prometedor futuro. Él fue quien recomendó al nuevo arquero al inicio de la gestión de Riquelme.
Otro arquero colombiano que marcó su paso por la Bombonera fue Carlos Fernando Navarro Montoya, conocido como El Mono. Aunque nació en Medellín, se trasladó a Argentina de niño y, al igual que Montero, comenzó su carrera en Vélez. Debutó en Primera División en 1984 y llegó a Boca en 1988, donde disputó más de 479 partidos y ganó cinco títulos, aunque no alcanzó el mismo reconocimiento internacional que Córdoba.
En 2022, Montero destacó en el Millonarios, cerrando una temporada con uno de los mejores registros de vallas invictas a nivel mundial. Su experiencia en el Mundial de 2026 le otorgó madurez, y aunque igualar a Córdoba o Navarro Montoya es complejo, llega a Boca en un momento crítico, luego de la rotura de ligamentos de Agustín Marchesín el pasado 14 de abril.
Leandro Brey asumió la titularidad, pero su rendimiento no generó confianza. Arruabarrena planea que Montero ocupe el arco en Rosario y, posteriormente, trabajará en los partidos eliminatorios de la Sudamericana, donde el equipo buscará una mejor performance tras la decepción en la Libertadores. En estos compromisos, Montero podría ser fundamental.









