En un encuentro con los medios en el trazado callejero de Marina Bay, Hamilton hizo hincapié en la controversia de la jornada en Sepang, cuando los monoplazas quedaron detenidos en la pista debido a un problema de software. “Las carreras en mojado ya no son lo mismo que antes, sin duda”, comentó en una entrevista.
A sus 41 años, el piloto manifestó que disfruta de la competencia en estas condiciones, aunque nota mensajes contradictorios de las autoridades sobre la continuidad de la carrera. “Personalmente, me encanta correr bajo la lluvia. Creo que los organizadores son mucho más precautorios, pero también es verdad que los pilotos jóvenes que llegan son cada vez más cautelosos”.
Hamilton contrastó esta actitud con la de quienes tienen más experiencia en la categoría: “Los pilotos de la vieja escuela decimos: ‘¡Vamos a correr!’, mientras que los más jóvenes prefieren evitarlo. Así que reciben información contradictoria y son extremadamente precavidos”.
Para el británico, las lluvias permiten que los pilotos desplieguen sus habilidades al volante, aunque también aumentan el riesgo. “Ahí es donde pienso: ‘¡Vamos a ponernos en marcha!’ en condiciones extremas. Porque ahí realmente es donde se nos pone a prueba. ¿Es más arriesgado? Absolutamente”.
Siguiendo la línea de la dupla de Alpine, Hamilton utilizó compuestos para piso seco al inicio de la carrera en Sepang. “Cuando usé neumáticos lisos, las condiciones también eran muy complicadas, pero me encanta ese desafío. Y de eso se trata la competición: de conducir al límite, y ahí es donde puedes realmente marcar la diferencia. Y, en definitiva, ahí fue donde marqué la diferencia bajo la lluvia”, argumentó.
El británico recordó una destacada actuación de 2008 en condiciones similares, vinculado a un periodo de mayor desarrollo de neumáticos para lluvia: “He tenido grandes carreras, como la de 2008 bajo la lluvia; en aquel entonces teníamos más pruebas y mejores neumáticos para la lluvia, porque, supongo, pudimos desarrollar más con Bridgestone —Pirelli es el proveedor actual— en aquel tiempo”.
En contraste, Carlos Sainz tuvo una visión diferente. El piloto español consideró que la FIA actuó de manera adecuada al detener la competencia debido a la cantidad de agua sobre el circuito. “Desde mi perspectiva, el momento en que la FIA dio luz verde para que yo compitiera fue el correcto, teniendo en cuenta la intensidad de la lluvia. Creo que todos coincidimos en que llovía demasiado para competir”, explicó.
El español también respaldó el momento elegido para reanudar la prueba. “Lo intentamos y no funcionó, pero no porque no quisiéramos correr en mojado, sino por un factor externo, como el fallo del software”. Esta situación fue inédita en la categoría: varios autos se vieron limitados a velocidades cercanas a los 30 km/h durante la vuelta de formación, lo que llevó a la Dirección de Carrera a mostrar bandera roja e interrumpir el procedimiento, retrasando el inicio de la competición más de 90 minutos respecto del horario previsto.
La combinación de lluvias, bajas velocidades y la configuración del circuito de Sepang provocó un problema que la FIA calificó como “sin precedentes”. Este fallo en el sistema dejó a varios pilotos con una respuesta casi nula del acelerador y afectó a diferentes marcas de motores. Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, explicó que el inconveniente surgió en el software que regula la distribución de energía eléctrica según el estado de la pista. En condiciones de lluvia, el sistema limita la potencia disponible a 250 kW, en contraste con los 350 kW habituales en seco.
“La revisión concluyó que algunos autos que circulaban a bajas revoluciones por minuto (RPM) del motor en sectores del circuito donde se aplicó la reducción de potencia de 250 kW experimentaron una pérdida de potencia mayor a la esperada, que no pudo ser recuperada en esos tramos”, detalló la FIA en un comunicado emitido recientemente.
Además, se indicaron las medidas que se tomarán para solucionar la situación: “En consecuencia, la configuración utilizada para el evento de Sepang será restaurada para el Gran Premio de Singapur, en caso de que se prevean condiciones meteorológicas similares. Adicionalmente, se lanzará una actualización del software para lluvia de cara al Gran Premio de Estados Unidos, programado para el 25 de octubre”.
Se anticipa que la lluvia estará presente nuevamente durante el Gran Premio de Singapur, con baja probabilidad de precipitaciones, aunque esta es relevante durante todo el evento.









