Abram expresó sus dudas frente a las propuestas que consideran que una devaluación podría dinamizar la actividad económica: “La economía no se va a dinamizar (con una devaluación)”, afirmó.
El economista argumentó que intentar revitalizar la economía mediante ajustes en el tipo de cambio no aborda el problema estructural que enfrenta el país. “¿Una economía en la cual vos volvés a las viejas mañas se vuelve más confiable o menos confiable?”, cuestionó.
Asimismo, Abram analizó los factores que contribuyen al deterioro social y destacó que la inflación es el principal enemigo de la sociedad, afectando principalmente a los sectores más vulnerables.
Como referencia, recordó los efectos del pasado reciente, afirmando que “con el ‘Plan Platita’, la pobreza llegó a superar el 50% con una inflación que se disparó”.
En contraste, subrayó que la desaceleración del nivel de precios permite que la población comience a superar la pobreza de forma gradual. “Es más fácil ganarle a una inflación más baja que a una de 25% (mensual)”, insistió.
En cuanto a las sugerencias de otros economistas para ejecutar una devaluación, Abram se opuso a esta idea, indicando que podría resultar en una disminución del poder adquisitivo de la moneda local. Según su perspectiva, esta medida no solo aumentaría la pobreza, sino que también generaría una redistribución regresiva del ingreso.
Para finalizar, Abram cuestionó la justicia de tal medida, afirmando: “Le estás transfiriendo recursos de la gente a esas personas que pueden aumentar sus precios. ¿A vos te parece justo eso? A mí no.”









