Wailani Sung, veterinaria especialista en comportamiento animal, destacó que los perros suelen tener una persona preferida, aunque también pueden forjar conexiones profundas con otros integrantes del hogar. Esta preferencia puede estar influenciada por experiencias positivas, confianza y la forma en que cada persona cubre sus necesidades.
La profesional destacó que los perros no necesariamente eligen como favorito a quien más los alimenta. El vínculo se construye a partir de las diversas experiencias compartidas con cada miembro de la familia y del tiempo que pasan juntos.
Sung comentó que los perros pueden mostrar preferencia por determinadas personas dentro de un mismo hogar. Esto no implica un rechazo hacia el resto de la familia, sino que suelen recurrir a una persona en particular para buscar ciertos tipos de interacción.
Según explica, los lazos más fuertes se forjan a través de la confianza, experiencias positivas y tiempo de calidad compartido. También puede jugar un papel importante quién se encarga de satisfacer de forma constante las necesidades físicas y emocionales del animal.
Por lo tanto, una persona puede convertirse en la favorita de un perro si es la que habitualmente juega con él, lo acompaña, lo cuida o comparte determinadas actividades.
Tener una persona preferida no significa que un perro solo pueda generar un vínculo fuerte con ella. De hecho, los perros bien socializados son capaces de establecer relaciones cercanas con diferentes miembros del hogar.
De acuerdo con Sung, un perro puede acudir a distintas personas para satisfacer diversas necesidades: jugar, buscar consuelo, sentirse seguro o simplemente compartir tiempo.
Esto explica por qué un perro puede correr hacia una persona cuando desea jugar y acercarse a otra en busca de tranquilidad.
Los perros pueden manifestar su apego de varias maneras. Una de estas formas es acercándose a su persona de referencia.
La veterinaria también mencionó en otra publicación que muchos perros tienden a sentarse o acostarse cerca de los pies de sus dueños como una forma de mostrar afecto y un vínculo fuerte.
Asimismo, pueden presentar otras conductas, como recibir entusiasmados a alguien que regresa a casa, seguir a esa persona de una habitación a otra, llevarle un juguete o buscar su contacto cuando necesitan sentirse seguros.
Es importante señalar que estas conductas no tienen un significado universal en todos los perros, ya que cada uno tiene su propia personalidad y forma de expresar afecto.
Para desarrollar una relación de confianza con un perro, es esencial compartir experiencias positivas y momentos significativos. El juego, el entrenamiento basado en incentivos y las actividades conjuntas pueden ayudar a fortalecer el vínculo.
También es vital atender las necesidades individuales del animal y respetar sus señales. No todos los perros buscan el mismo nivel de contacto físico ni disfrutan de las mismas actividades.
En resumen, que un perro tenga una persona favorita no implica que los demás miembros de la familia queden excluidos de su afecto. Es posible que exista una preferencia particular, al tiempo que el animal puede desarrollar vínculos significativos con diferentes personas del hogar.









