Esta decisión representa un giro inusual en la política estadounidense, que hasta ahora había centrado sus esfuerzos en el terrorismo fundamentalista, como es el caso de Hezbollah o Hamas. En este nuevo enfoque, el presidente republicano destinará numerosos recursos previamente movilizados tras el ataque a las Torres Gemelas.
Durante su discurso inaugural de la cumbre, Marco Rubio destacó: “Durante demasiado tiempo, nuestra doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego, un punto ciego cuando se trata de la violencia extremista de la izquierda política. Incluso hoy en día, la sola idea de que el terrorismo de extrema izquierda pueda ser una amenaza grave es tratada como un delirio febril de la derecha o, peor aún, como una peligrosa conspiración fascista. Es tratado de esta manera por muchos en la prensa, por muchos en la academia y en nuestras universidades, y por muchas de nuestras instituciones tradicionales”.
El secretario de Estado también agregó: “El terrorismo político de extrema izquierda no es una novedad de los tiempos modernos. No es una ficción fabricada por políticos conservadores. Durante la mayor parte de la era moderna, fue de hecho la forma dominante de violencia política. Cada uno de nuestros amigos aquí presentes, provenientes de las naciones de Occidente, recuerda los secuestros, los bombardeos, los asesinatos y las ejecuciones; el terror violento de los Tupamaros, de los Montoneros, de las FARC, del EGP. Recuerdan el salvajismo inhumano de Sendero Luminoso en Perú, los fanáticos maoístas que masacraron a las aldeas campesinas peruanas, matando a machetazos y hachazos a mujeres embarazadas y bebés recién nacidos. Recuerdan a las decenas de miles de guerrilleros marxistas entrenados para matar en los campamentos terroristas de Castro”.
Pablo Quirno, quien representó a Argentina en la cumbre, fue orador principal durante el almuerzo oficial, lo que denota la estratégica alianza entre el actual gobierno argentino y Trump. “Fue un encuentro que reunió a diversos países para expresar la preocupación por una situación creciente, donde se manifiesta un aumento de actos violentos patrocinados por la izquierda y la extrema izquierda, de los cuales debemos estar alerta. Esta iniciativa promueve la cooperación y el intercambio de información para afrontar este problema, ya que si no lo hacemos, podría ser muy tarde”, explicó el canciller en diálogo con varios medios argentinos.
El canciller agregó: “Debemos coordinar esfuerzos significativos, ya que nos enfrentamos a un enemigo que no conoce fronteras y que se desplaza aprovechando los resquicios”.
Después de promulgar la orden Ejecutiva de Seguridad Nacional Número 7, Rubio identificó formalmente a Antifa Ost, Federación Anarquista Informal, Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de Clase Revolucionaria como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT). En su resolución oficial, el secretario de Estado indicó que estas cuatro organizaciones extremistas han llevado a cabo o intentan realizar actos de terrorismo que ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos estadounidenses, la política exterior o la estabilidad económica del país.
La inclusión de estas agrupaciones en las listas de FTO y SDGT activa un estricto protocolo global de persecución, que consiste en la congelación de activos, la prohibición de apoyo material y la negativa de visados. Durante la cumbre, también participaron Scott Bessent, secretario del Tesoro, y Stephen Miller, asesor de Trump en asuntos de Seguridad Nacional.
Junto a ellos, Rubio, Bessent, Miller y Chris Landau, vice secretario de Estado, presentaron a los 61 países presentes la colaboración que ofrecerá Estados Unidos en términos de inteligencia y recursos logísticos para prevenir que las organizaciones terroristas de izquierda amenacen la estabilidad democrática de sus aliados estratégicos.









