Caputo, acompañado por el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, subrayó que el plan tiene como objetivo refinanciar los vencimientos de capital previstos para los próximos 18 meses “a la menor tasa posible”.
El ministro también aclaró que el pago de intereses de la deuda en dólares se financiará con el superávit primario, como ha sucedido hasta ahora. “Este es nuestro objetivo y no significa, como algunos pueden pensar, que debamos demostrar al mercado que tenemos acceso, algo que sabemos desde hace tiempo. No nos ‘permitimos’ esas ventanas porque la tasa de financiación del país marca una gran diferencia”, explicó.
En este contexto, Caputo agregó que la emisión de deuda en el mercado externo “es una opción, no un objetivo”, y destacó que el programa financiero cuenta con “opcionalidades, es decir, fuentes de financiamiento alternativas con tasas mucho más convenientes”.
El ministro ilustró su punto mencionando que “hace tiempo nos ofrecieron emitir US$5000 millones a 10 años a una tasa del 12,5%. Actualmente, logramos financiamiento al 6% a 10 años. Esto representa un ahorro de US$3300 millones para los argentinos”.
Asimismo, resaltó que disminuir la tasa que el país necesita pagar al refinanciar estos vencimientos “significa un menor esfuerzo fiscal, lo que nos permite eventualmente destinar esos recursos a otras necesidades, o aumentar el superávit, o continuar reduciendo impuestos”.
El Ministerio de Economía ha implementado distintos mecanismos para asegurar los pagos de deuda en los próximos 18 meses. El equipo dirigido por Caputo anticipa que necesitará cubrir vencimientos por US$19.200 millones y prevé contar con fuentes de financiamiento por US$22.900 millones “sin necesidad de recurrir a los mercados internacionales de deuda”.
Entre las fuentes de financiamiento que mencionó Furiase figuran diversas alternativas, lo que permitiría al equipo económico proyectar un superávit financiero de US$3700 millones para 2026, fortaleciendo así el perfil de deuda para el próximo año.
“Los vencimientos en 2027 son menos desafiantes. Con refinanciar la deuda bajo legislación local, será suficiente”, aseguró Caputo.
Respecto al año próximo, el Gobierno estima que las necesidades financieras ascenderán a US$24.900 millones, con fuentes de financiamiento equivalentes.
Acerca del primer pago en 2028, de US$5000 millones programados para enero, Caputo y Daza señalaron que esperan que “sea una herencia para el segundo mandato” y que ya están trabajando para garantizar dichos pagos.









