Dirigido por Héctor Bracamonte, el equipo llegó a la última fecha empatado con San Lorenzo en la cima de la tabla, ambos con 35 puntos. Para alzarse con el campeonato, Racing necesitaba una victoria y esperar el resultado del encuentro que disputaría el “Ciclón” ante Lanús.
La “Academia” cumplió con su parte en San Luis, con goles de Rocío Bueno y la colombiana Marleidy Cossio, quienes marcaron en los momentos finales del partido, estableciendo el 2-0 y desatando la eufórica alegría del equipo.
La confirmación de su título llegó desde Buenos Aires, cuando se supo que San Lorenzo había perdido 1-0 contra Lanús, lo que dejó a Racing como único líder con 38 puntos, convirtiendo su victoria en un hecho histórico.
Este campeonato significa un hito importante para la institución de Avellaneda, que nunca antes había logrado consagrarse en la máxima categoría femenina organizada por la AFA.
La campaña de Racing refleja el crecimiento de un proyecto que había estado acercándose a las posiciones más altas, rompiendo con el dominio de otros clubes en el fútbol argentino. Entre las figuras del equipo estuvo la capitana uruguaya Sindy Ramírez, y Bueno, quien fue crucial en la ofensiva, logrando que el equipo dependiera de sí mismo en la última jornada para lograr el campeonato.
La consagración se suma a un periodo notable para el fútbol de Racing: días atrás, la Reserva masculina había vencido 2-1 a River en la final del Torneo Proyección, logrando el título después de 63 años. Esta vez, la celebración tuvo un matiz diferente, ya que no se trató de terminar con una larga espera, sino de alzar por primera vez un trofeo que nunca había estado en las vitrinas del fútbol femenino de Racing.
De este modo, la “Academia” escribió un nuevo capítulo en su historia, triunfando en San Luis y recibiendo la ayuda necesaria desde Lanús, concluyendo el día con sus jugadoras festejando el primer campeonato femenino de AFA en la historia de la institución.









