El choque político: la polémica frase sobre la deuda
La diputada nacional Marcela Pagano respondió con dureza a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei sobre la situación de los ciudadanos en mora por créditos personales. El mandatario había cuestionado ayer: «La pregunta es, ¿le pusieron una pistola en la cabeza para endeudarse?», argumentando que la intervención estatal en estos casos traslada el costo de una «irresponsabilidad» individual al resto de la sociedad. Ante esto, Pagano sentenció que nadie financia fideos por gusto y que la verdadera presión es «el changuito vacío y los hijos mirándote».
La propuesta legislativa de Pagano: Ley de Restitución
Como respuesta directa, la diputada anunció la presentación de la Ley de Restitución. Este proyecto busca reinstaurar sanciones a los topes de intereses y limitar los punitorios, exigiendo además que el precio financiado se exhiba de forma completa y transparente. Asimismo, Pagano solicitó un informe al Banco Central para auditar las tasas aplicadas al financiamiento de alimentos, subrayando que para más de la mitad de los argentinos, el crédito no es una opción de consumo suntuoso, sino la única vía para cubrir necesidades básicas.
Contexto económico: la trampa de los intereses y la caída del ingreso real
La legisladora describió el escenario actual como una «trampa» facilitada por el DNU 70/2023, que al liberar los punitorios permitió que el costo de financiar con tarjeta escalara hasta un 500%. Este fenómeno se da en un marco de deterioro social severo: el ingreso real de los hogares ha caído un 10,6% desde el inicio de la gestión actual. Según Pagano, cuando el sueldo no alcanza para llegar a fin de mes, la tarjeta se convierte en el último recurso de supervivencia, y el discurso oficial que pide a los ciudadanos «hacerse cargo de sus decisiones» constituye ya una doctrina política que ignora la usura en las góndolas.
La diputada compartió su proyecto en la red social X y cerró con: «Libertad es que el sueldo te alcance y que el crédito no sea una trampa. Queremos una Argentina que te alcance. Sin pistolas. Sin trampas. Sin usura de góndola».









