Con 39 años, Djokovic fue eliminado en un duro encuentro de cinco sets contra el argentino Mariano Navone, actual número 49 del ranking. El partido fue un enfrentamiento complicado para el experimentado balcánico, quien mostró claros signos de sufrimiento físico, incluso llegó a llorar de impotencia en el quinto set, finalizando el encuentro con un marcador de 7-6 (7/5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1, despidiéndose del público de la pista Arthur Ashe, quizás de forma definitiva.
Este resultado marca su primera eliminación en la primera ronda de un Grand Slam desde Australia 2006, cuando cayó ante Paul Goldstein. Actualmente ubicado en la quinta posición del ranking ATP, Djokovic omitió sus compromisos mediáticos tras el partido, y el torneo solo distribuyó una breve declaración con sus palabras.
El adiós fue lamentable para un gigante del tenis, evidenciando diversas dolencias a lo largo de la contienda: desde un andar tambaleante hasta mareos, vómitos y dolores en las articulaciones. En varios momentos, intentó recomponerse debido a supuestos dolores en la zona baja de la espalda; en otros, se agachaba buscando aire, y también se tocaba el pie izquierdo, señal clara de que el esfuerzo de enfrentarse a Navone le estaba pasado factura. Su expresión, mayormente de sufrimiento, se hizo evidente ya en el segundo set. En ciertos períodos parecía encontrar alivio, pero muchas veces devolvía la pelota solo por compromiso –y en varias ocasiones lo hacía con acierto–. La intervención del fisioterapeuta, que asistió en dos ocasiones, no resultó suficiente para mitigar los problemas físicos del ex número uno del mundo.
Posteriormente, Djokovic expresó su frustración al ATP Tour:
-Cuéntenos qué pasó en la cancha, cómo se siente y cómo fue el partido.
-Creo que era evidente que me sentía mal en la cancha. Es algo que he estado lidiando en prácticamente todos los partidos de este año. Ya sabes: vómitos, un problema serio. Mi cuerpo comenzó a fallar, con calambres y dolor. Al final, la espalda y el hombro no me respondieron, y no pude finalizar el encuentro. Estuve cerca de romper la igualdad en el cuarto set, pero desde entonces enfrenté problemas durante todo el partido. No quiero restarle importancia a su victoria. Felicidades a él. Es un buen luchador. Sin embargo, la verdad es que no lo disfruté.
-¿Este es un problema que usted puede solucionar?
-No lo sé. Estoy trabajando en ello, intentando encontrar una solución. Ya veremos.
-¿Qué lecciones has aprendido en los últimos meses?
-No lo sé. No quiero profundizar en eso ahora. Simplemente estoy tratando de entender lo que está ocurriendo y hasta dónde puedo llegar.
-No te gusta rendirte, pero ¿consideraste abandonar?
-Sí, sí. Pero luego gané un set y después otro. Pensé: quizás haya una oportunidad. No quería rendirme en el cuarto o quinto set; quería terminar el partido.
-Es la primera vez en 20 años que pierdes en la primera ronda.
-Sí.
-Es una racha bastante inusual.
-Sí, es un buen récord, otro más. Pero no estoy centrado en eso en este momento. He estado muy orgulloso de todos mis logros anteriores, pero ahora es el presente. Acabo de salir de la cancha y aún estoy cuidando mi cuerpo.
-¿Qué significa para ti el apoyo del público en esta situación?
Sí, fueron muy amables. Aprecio haber vivido esta experiencia. En cuanto al partido en sí y a cómo me sentí, la verdad es que no lo disfruté en absoluto. Detesté cada momento en la cancha por eso. Pero el apoyo del público fue increíble desde el principio. Intentaron animarme en momentos cruciales, y lamento profundamente no haber estado a la altura de lo que ellos merecían. Sin embargo, el cariño y la consideración que me mostraron al final fueron conmovedores.








