Este tipo de operaciones refuerza la idea de que el deporte se ha consolidado como un activo financiero, inmobiliario y de entretenimiento, manteniendo su valorización, especialmente en las ligas más prestigiosas de EE.UU. y en el fútbol europeo.
Las ventas de franquicias deportivas históricamente han estado lideradas por equipos estadounidenses, con un incremento constante en los precios de estas transacciones.
La NFL y la NBA constantemente alternan en los primeros puestos de esta lista, donde los equipos de fútbol americano y de baloncesto dominan las ocho ventas más caras registradas en la historia deportiva mundial.
El fútbol europeo aparece en novena posición, con el Chelsea, que fue adquirido por u$s5.350 millones por Todd Boehly en 2022, una transacción que se realizó en el contexto de la venta del club por parte del magnate ruso Roman Abramovich. Este monto es significativamente menor al récord de los Lakers.
En 2024, la NBA selló un contrato de derechos de televisión por un total de $77.000 millones que abarca 11 años, lo que provocó un aumento inmediato en el valor de cada franquicia, siguiendo un modelo similar al de la NFL. En esta última liga, muchas franquicias hoy tienen valoraciones que superan los $8.000 millones.
El contenido deportivo en vivo sigue siendo el único tipo de programación que conserva el interés del público en tiempo real, lo que aumenta su atractivo para los medios y, por ende, para los propietarios de los equipos.
Los Lakers son una franquicia icónica, pero en años recientes, otros equipos de las principales ligas deportivas han alcanzado cifras de venta impresionantes.
En junio de 2025, los Lakers fueron vendidos por segunda vez en la historia, tras una transacción donde Walter adquirió el equipo a la familia Buss por u$s10 mil millones. Jerry Buss había comprado la franquicia en 1979 por aproximadamente u$s68 millones. Desde su fallecimiento en 2013, la gestión del equipo estuvo a cargo de su familia hasta la reciente venta.
En julio de 2026, los Seattle Seahawks, tras conquistar el Super Bowl, fueron vendidos por los herederos de Paul Allen a un grupo liderado por la familia Khosla por u$s9.612 millones. Allen había adquirido el equipo por unos u$s200 millones en 1997, en parte para asegurar su permanencia en Seattle.
En abril de 2025, los Boston Celtics pasaron a manos de Bill Chisholm, socio de Symphony Technology Group, quien pagó u$s6.100 millones a la familia Grousbeck, marcando un récord anterior hasta la compra de los Lakers. En 2002, la familia Grousbeck había adquirido los Celtics por u$s360 millones.
Otros importantes traslados incluyen la venta en mayo de 2023 de los Washington Commanders por u$s6.050 millones a un grupo liderado por Josh Harris, quien también es propietario de los Philadelphia 76ers. El equipo había sido adquirido por Daniel Snyder en 1999 por u$s800 millones.
Los Denver Broncos fueron comprados en agosto de 2022, por el grupo Walton-Penner por u$s4.650 millones, una transacción que se realizó mediante un fideicomiso que administraba la franquicia.
En marzo de 2026, Tom Dundon adquirió los Portland Trail Blazers por u$s4.250 millones de la herencia de Paul Allen, tras lo cual implementó medidas de ajuste que generaron controversia.
En febrero de 2023, Mat Ishbia y su hermano, Justin, adquirieron una participación mayoritaria en los Phoenix Suns y los Phoenix Mercury, valorando esta transacción en u$s4.000 millones.
Por último, en agosto de 2026, se prevé una venta histórica de los Padres de San Diego, con una valoración de u$s3.9 mil millones, aún sujeta a la aprobación por parte de los propietarios de las Grandes Ligas de Béisbol. En diciembre de 2023, Mark Cuban vendió una participación mayoritaria de los Mavericks por u$s3.500 millones, tras dos décadas en el cargo.
Asimismo, en julio de 2023, los Charlotte Hornets fueron vendidos por u$s3.000 millones, marcando el final de la era de Michael Jordan como propietario mayoritario.









