La mañana fría de este jueves se tornó tensa en el estadio Pedro Bidegain. Mientras el equipo se preparaba para la penúltima práctica antes del encuentro con Unión, programado para el sábado a las 14:30, el DT organizaba un ensayo de fútbol con el objetivo de pensar en cómo superar al rival. Sin embargo, la normalidad se interrumpió al concluir la sesión de entrenamiento.
Los barrabravas ingresaron por la Puerta 2, ubicada sobre Avenida Perito Moreno, para “dialogar” con los futbolistas sobre los malos resultados y su desempeño, temas que se agudizaron tras la derrota ante Huracán, que representó la primera caída como local frente a su histórico rival en 25 años.
La hinchada solicitó una conversación con los jugadores y pronto todos se trasladaron al área de vestuarios, en la “nave”, donde los profesionales y empleados suelen estacionar sus vehículos. Ya allí, varios de los barrabravas tomaron la palabra. En primer lugar, se demandó a los jugadores mayor compromiso, responsabilidad y la necesidad de “entender el club en el que están jugando”, según se pudo reconstruir.
Con una mezcla de firmeza y comprensión, se reconoció la juventud de varios integrantes del plantel, al tiempo que se recordó el apoyo brindado por los hinchas en el reclamo de mejores salarios para los futbolistas formados en las divisiones inferiores, quienes aún reciben un salario inicial. Con ello se exigió: “Esto es San Lorenzo. Una vez que pasan la puerta y dejan de ser juveniles, ya tienen trato de jugadores profesionales”, se enfatizó.
La reciente derrota ante Huracán no quedó fuera de la conversación. De hecho, los futbolistas habían sido recibidos previamente con pasacalles contundentes. Uno de los mensajes más destacados decía: “No perdieron un clásico, perdieron la dignidad”, dejando claro que habían protagonizado una de las situaciones más lamentables en la historia del estadio, inaugurado en 1993 en el Bajo Flores.
La tensión alcanzó su cúspide al final de la reunión, cuando los barrabravas manifestaron que aquellos que no desearan continuar en el club debían comunicarlo. En un giro curioso, se pidió al capitán Nicolás Tripichio y a Alexis Cuello, como referente, que confeccionaran una lista con los nombres de jugadores que quisieran irse, prometiendo que este viernes pasarían a buscarla. “Acá queremos a los que se quieren quedar”, se dijo. Si la lista no era presentada, se les instó a “demostrar que quieren quedarse y defender la camiseta”, según se conoció.
Con estos puntos claros, la reunión finalizó y luego el entrenador Gorosito se reunió con los barrabravas para comentarles lo trasladado al plantel, además de esclarecer el pedido de la lista, a lo que la instrucción fue: “si tiene apellidos, no los podés usar más. No importa quién sea, no juega más”.
Este viernes se anticipa una “visita” más reducida a la espera de la famosa lista. Habrá que ver cómo responde la barra brava, el resto de los aficionados y los jugadores el sábado frente a Unión, en un partido que representa más que solo tres puntos para San Lorenzo.
Luego de la suspensión del arquero paraguayo Gill por su expulsión ante Huracán, Pipo Gorosito contempla esta posible alineación: Devecchi; Blanco, Arboleda, Amor, Pagano; Álvarez, Tripichio, Perruzzi, Reali; Cuello, Auzmendi.









