Esta estrategia responde a una problemática que se ha agudizado en los últimos meses. Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas, expuso que la producción de huevos ha comenzado a superar al consumo, lo que se ha traducido en una presión creciente sobre los precios. El incremento de la demanda en partes del año pasado ayudó a absorber parte de la oferta excedente, pero tal mecanismo parece haber alcanzado su límite, y algunos productores ya están operando a pérdida. “Se bajaban los precios, aumentaba el consumo y el excedente quedaba parcialmente absorbido. Pero eso tiene un límite, que es el costo productivo. Si se sigue por ese camino, se termina produciendo a pérdida”, indicó.
El resultado más evidente de este desbalance es la disminución de los precios. Según datos oficiales, el valor mayorista del huevo experimentó una reducción del 28,4% en abril respecto al mismo mes de 2022. Mientras que un año atrás, la docena se vendía a $2300,4, este año su valor se situó en $1647,2. Asimismo, el promedio del primer cuatrimestre mostró un descenso interanual del 10,8%.
Prida advirtió que existen zonas donde los productores están operando con márgenes negativos. Mencionó que en mayo del año pasado un maple se comercializaba en granja a $5328 y hoy se encuentra cerca de $3750, a pesar de la inflación acumulada durante este tiempo. En este escenario, el sector aspira a redirigir parte de su producción hacia mercados internacionales, con la intención de aliviar la presión sobre el mercado interno. “Tenemos que duplicar las exportaciones, pasar del 1,8 al 3,6%. Lo ideal sería llegar al 4%. Parece poco, pero estamos hablando de un mercado muy sensible, donde sobra un poquito de huevo y se derrumba el precio, y donde falta un poquito y también se producen distorsiones”, puntualizó.
Varias empresas ya están implementando planes para ampliar su presencia en el ámbito internacional. Tecnovo es una de ellas y ha establecido un acuerdo con productores para asegurar un suministro destinado exclusivamente a la exportación. Héctor H. Eberle, socio y gerente general, explicó que la iniciativa se inició este año con una fase de tres meses en la que se canalizó al exterior el equivalente a unas 15.000 cajas mensuales. Tras el éxito inicial, el acuerdo fue renovado, y la firma busca agregar otras 10.000 cajas mensuales.
El sistema se basa en contratos entre la industria y los productores, donde estos últimos se comprometen a entregar una cantidad específica de huevos, mientras que Tecnovo asegura su procesamiento y exportación. “Nosotros garantizamos que ese huevo no va a quedar en el mercado interno sino que se va a exportar. Eso es lo importante para el productor”, aclaró Eberle.
Esta iniciativa tiene como fin establecer un flujo constante de productos para abastecer mercados internacionales y, de este modo, reducir el exceso de oferta que actualmente impacta en los precios locales. “Creo mucho en las alianzas entre productor e industria. Nos necesitamos mutuamente”, afirmó Eberle.
Actualmente, la empresa adquiere alrededor de 80.000 cajas de huevos mensuales, gran parte de las cuales se transforma en productos industriales destinados al exterior, con Japón, Rusia y varios países europeos como principales destinos. “Japón busca proteína y Rusia consume mucha yema. Son mercados complementarios”, añadió.
Eberle también destacó la importancia de mantener una presencia constante de Argentina en los mercados internacionales. “Lo peor que se puede hacer es abandonar los mercados. Cuando uno deja un mercado, alguien ocupa esa porción y luego regresar implica un costo enorme”, advirtió.
En paralelo, Tecnovo avanza en la construcción de una nueva planta industrial, la cual espera finalizar este año y poner en operación en 2027. Según Prida, Tecnovo es una de las cuatro empresas exportadoras clave en el sector, responsables de absorber parte del crecimiento que busca la actividad. Estas empresas reciben producción de más de 50 granjas y trabajan con huevos de distintas regiones.
El dirigente subrayó que en Argentina hay alrededor de 1000 productores registrados, aunque entre 650 y 700 concentran los mayores volúmenes comerciales. En este contexto, cada granja podrá seleccionar con qué compañía colaborar, considerando factores como el precio, las condiciones de pago, la calidad requerida y los costos logísticos. “Nosotros seremos intermediarios para asegurar que el huevo llegue a la industria y que ese huevo que sea industrializado se exporte”, concluyó.









