La Sociedad Rural Argentina (SRA) atraviesa un proceso electoral decisivo para la renovación de sus autoridades con el enfrentamiento de dos listas, un escenario que no se presentaba desde hace ocho años. El actual presidente de la entidad, Nicolás Pino, busca extender su mandato por dos años más frente a la postulación de quien hasta ahora se desempeñaba como su vicepresidente, Marcos Pereda. La votación ya se encuentra en marcha y el cierre del proceso tendrá lugar durante la Asamblea prevista para el 9 de septiembre.
Durante el período de gestión que busca revalidarse, la conducción de la entidad destaca una serie de avances institucionales orientados al saneamiento económico y a la modernización de la estructura de trabajo. Entre los principales hitos señalados se encuentran la duplicación del padrón hasta alcanzar los 4.000 socios, la articulación de programas educativos con entidades universitarias nacionales y el fortalecimiento de la presencia institucional en distintas provincias del país mediante reuniones federales de comisión directiva.
En el plano financiero y de gestión, la agenda inmediata de la entidad contempla la cancelación definitiva de los compromisos pendientes por el predio de Palermo, mediante el saldo de las tres cuotas finales de dos millones de dólares cada una. Paralelamente, se trabaja en la estabilización y optimización de las nuevas plataformas informáticas implementadas recientemente.
En lo relativo a la agenda agropecuaria y la relación con el Poder Ejecutivo Nacional, la dirigencia sostiene la demanda prioritaria de eliminar los derechos de exportación. La postura técnica de la institución plantea que una reducción en las retenciones generaría un aumento en los niveles de producción capaz de compensar el impacto fiscal. Asimismo, los reclamos impositivos se extienden al ámbito provincial mediante cuestionamientos al impuesto a los Ingresos Brutos, y al plano municipal por la discrepancia entre el cobro de tasas viales y la calidad de la infraestructura rural.









