Patricia Bullrich, líder del oficialismo en la Cámara alta, convocó a una reunión urgente con los aliados para evitar que se frustrara nuevamente el tratamiento del proyecto impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, luego de cuatro intentos fallidos.
Durante el encuentro, que incluyó a senadores de La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, el PRO, Provincias Unidas y otros bloques provinciales, se consensuó posponer el tratamiento del Capítulo III del proyecto de ley relacionado con el régimen de tierras rurales.
Se destacó que la decisión fue tomada por “unanimidad entre los integrantes del espacio, con el objetivo de continuar trabajando sobre ese capítulo y alcanzar un mayor nivel de consenso”. Además, se subrayó que “la postergación no implica su eliminación del proyecto”, aunque algunos aliados consideran que la discusión ha llegado a su fin.
La exministra accedió a las demandas de los bloques dialoguistas para retirar el controvertido artículo, que había sido modificado más de 15 veces. En la última negociación, la Casa Rosada había consentido aumentar del 15 % al 25 % el porcentaje de tierras que podían ser vendidas a extranjeros, retrocediendo respecto a la ambición original del Gobierno de eliminar todas las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros.
Esto reflejaba las dificultades del oficialismo para reunir los votos necesarios, situación que se evidenció en la conferencia del martes. Bullrich anunció el acuerdo con la oposición, pero estuvo acompañada solo por los libertarios Agustín Coto y Nadia Márquez, lo que anticipaba un panorama complicado para el oficialismo, ya que no contaba con la presencia del misionero Martín Goerling (PRO) ni del también ausente Eduardo “Peteco” Vischi (UCR).
Esa falta de aliados clave terminó por influir en las posturas de senadores que mostraban indecisión. Los gobernadores expresaron su postura al respecto. Rolando Figueroa, desde Varvarco, Neuquén, manifestó: “No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”.
Desde el norte, Gustavo Sáenz (Salta) instruyó a sus senadoras, Flavia Royón y Carolina Moisés, para votar en contra de la venta de tierras rurales. Igualmente, Raúl Jalil (Catamarca) dio instrucciones similares a Guillermo Andrada. En el mismo contexto, el tucumano Osvaldo Jaldo confirmó que tanto Sandra Mendoza como Beatriz Ávila le anticiparon su rechazo a la iniciativa: “He conversado con las dos senadoras nacionales y he visto que están oponiéndose a la aprobación de la ley, y son personas que no cambian de posición”, declaró el gobernador.
Misiones, que atraviesa una fuerte crisis política tras la ruptura del gobernador Hugo Passalacqua con la estrategia de Carlos Rovira, tampoco brindará sus votos a Javier Milei. “Lo que amamos no se vende”, fue el mensaje del gobernador, mientras que su senador Carlos Arce emitió un comunicado oponiéndose a la reforma de la Ley de Tierras.
El correntino Gustavo Valdés, exgobernador y actual senador provincial, también expresó su rechazo al proyecto de extranjerización. Si se considera el pedido del presidente del Comité Nacional de la UCR, de rechazar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, se debilita aún más el respaldo del radicalismo, que hasta hace poco se encontraba dividido sobre el tema, lo que permitía al Gobierno soñar con el apoyo de 6 o 7 senadores.
Es importante destacar que Chiarella es el delfín de Maximiliano Pullaro. Mientras que el gobernador de Santa Fe ha mantenido una postura ambigua, no parece que la legislatura local fuera a apoyar al Gobierno.
Ya se había confirmado el rechazo de Maximiliano Abad, el pampeano Daniel Kroneberger y el catamarqueño Flavio Fama, al mismo tiempo que la mendocina Anabel Fernández Sagasti solicitó autorización para participar de forma remota debido a su recuperación tras una intervención quirúrgica.
“La situación estuvo muy mal manejada desde un principio. Este proyecto no lo defendió el Gobierno ni el oficialismo, y quieren que nosotros salgamos a dar la cara”, protestó un senador aliado, quien descartó que haya margen para que la Casa Rosada presente una nueva propuesta.
Con este cúmulo de rechazos, el oficialismo enfrenta escasas, por no decir nulas, chances de aprobar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, dado que cuenta con solo 21 votos propios, a los que podría sumar al PRO, aunque la pampeana Victoria Huala se mostraba indecisa respecto a si estaban dadas las condiciones para la sesión del día siguiente.
En resumen, sin el apoyo de la mayoría de sus aliados, el oficialismo se arriesga a un fracaso contundente que dificultará recuperar este debate, ya que el peronismo, con 28 senadores, podría alcanzar casi 40 votos en contra de la propuesta del Gobierno.
Independientemente del desenlace de la votación, la sesión del jueves estará marcada no solo por una importante manifestación frente al Congreso, sino también por el pedido de la senadora de La Cámpora para participar de la sesión de manera remota.









