Con una celebración similar a la de Cristiano Ronaldo, que combina simpatía y un toque de arrogancia, Mensik ha avanzado a las semifinales de Roland Garros, donde se medirá el viernes con el alemán Alexander Zverev, considerado uno de los principales aspirantes al título.
En su camino hacia las semifinales, el checo logró una victoria convincente este martes al superar al brasileño João Fonseca, de 19 años y considerado un futuro talento del tenis, con parciales de 6-4, 6-3 y 7-6 (7-3). Con este triunfo, se convierte en el checo más joven en alcanzar las semifinales de un Grand Slam, superando a la leyenda Ivan Lendl, quien lo hizo a los 21 años.
Durante el partido, Mensik mostró un dominio casi total, aunque tuvo que esforzarse para cerrar el encuentro. Fonseca, el último sudamericano en competencia, logró salvar seis bolas de partido, llevando el tercer set al desempate, donde el checo no desaprovechó su primera oportunidad para sellar la victoria.
A pesar de no llegar a las semifinales, Fonseca puede sentirse orgulloso de su desempeño en Roland Garros, donde eliminó a figuras como Novak Djokovic y Casper Ruud, un experto en tierra batida y finalista en París en dos ocasiones.
Mensik ha ido en ascenso en su carrera desde 2023, y su salto definitivo ocurrió este año, cuando alcanzó los octavos de final en el Abierto de Australia. Su entrenador, Tomas Josefus, quien lo ha guiado desde los ocho años, compartió su perspectiva sobre el juego del joven tenista. “Sin duda, Jakub es un jugador de fondo agresivo. Su estilo de juego es realmente agresivo y trata de presionar a su oponente quitándole tiempo. Probablemente esa sea el sello de su juego. Tiene un gran servicio y una gran devolución. En el tenis de hoy, los peloteos de cero a cuatro golpes representan un mínimo del 60, tal vez a veces el 70 por ciento de todos los puntos. Definitivamente, un gran servicio y una gran devolución son entonces una gran fortaleza en el juego de Jakub”, expresó.
Además, Djokovic ha jugado un papel crucial en la formación de Mensik. Cuando este era un adolescente, el serbio lo invitó a entrenar junto a él. “Imaginate si sólo tenés 16 años y tenés la oportunidad de pasar (y para mí también, como su entrenador) algo de tiempo directamente con Novak y con todo el equipo. Es un gran desafío y un gran privilegio para nosotros. Nos abrió los ojos en muchos sentidos. Y lo ayudó mucho porque si está en la cancha con alguien más, sabe que Nole es el mejor o el más grande”, compartió el entrenador.
Durante el Masters del año pasado, Mensik mostró su admiración por Djokovic, diciéndole: “Novak, te vi crecer. Empecé a jugar al tenis gracias a vos. No hay tarea más difícil para un tenista que ganarte en la final de un torneo. Sos una persona increíble. El mejor de todos los tiempos”.
En un encuentro posterior, Mensik tuvo la oportunidad de conocer a Lionel Messi, lo que le dio un momento feliz que recordó con buen humor: “Le estreché la mano a Messi antes de entrar a la cancha y no me la lavé. Esa fue la clave del triunfo de hoy”, bromeó.
El checo muestra una notable habilidad en la cancha, así como un interés por otros deportes, como el fútbol. También ha hecho referencia a su conexión con Argentina, siendo simpatizante del Gimnasia, gracias a su relación con su novia platense, Josefina Catino Usabarrena.
Mensik ha expresado su orgullo por la rica historia del tenis checo, citando a leyendas como Ivan Lendl, aunque también destaca el impacto de jugadores contemporáneos como Tomas Berdych y Radek Stepanek en su formación. “Eso fue increíble y muy emocionante de ver cuando era niño”, reflexionó.
Con su reciente victoria, Mensik se siente emocionado y confiante sobre su futuro. “Acabo de ganar uno de los partidos más importantes de mi carrera”, afirmó, dejando claro que apenas comienza a escribir su historia en el tenis profesional.









