El entrenador de Pujato, cuyo contrato finaliza en diciembre de 2026, había acordado de manera verbal su extensión hasta el Mundial 2030, pero ese acuerdo se encuentra en suspenso tras la final disputada en el estadio MetLife de Nueva York.
“Siento la necesidad de pensar, porque ya no sé si se va a poder hacer algo tan grande como esto. Para seguir se necesitan un montón de cosas, sobre todo volver a resetearse, volver a formar un grupo como este, que difícilmente se vuelve a formar”, expresó Scaloni en una conferencia tras la derrota ante España. Además, dejó entrever que cumpliría con los compromisos de 2026, sosteniendo que “después ya está”.
Luego, el plantel fue recibido multitudinariamente en Buenos Aires, donde los aficionados realizaron un largo recorrido hasta su casa en Pujato, brindándole homenaje y obsequiándole regalos imposibles de imaginar.
Fuentes cercanas al predio de Ezeiza indican que existe una sensación de que Scaloni podría continuar al frente del equipo mayor. Sin embargo, esa posibilidad aún no se confirma oficialmente. Para que el acuerdo verbal se plasme en un contrato, el presidente de la AFA deberá llevar a cabo negociaciones con Scaloni y su representante. Aún no se ha realizado esta reunión, pero se anticipa que podría ocurrir en los próximos días.
Si bien Scaloni podría optar por continuar, el cuerpo técnico que lo acompañó en los últimos años podría no permanecer intacto en el nuevo ciclo. La figura más incierta es la de Walter Samuel, el ex defensor de Boca Juniors e Inter de Milán, quien ha destacado en su labor como ayudante de campo y en la implementación de variantes en los tiros de esquina durante el último Mundial.
Según revelaciones, Samuel estaría considerando dar un paso hacia la dirección técnica de manera independiente, lo que podría implicar su salida del seleccionado. Ante esta posibilidad, la AFA y Scaloni necesitarán abordar la reestructuración del cuerpo técnico antes de comenzar el camino hacia el torneo de 2030.
Simultáneamente, la institución aún asimila el impacto del anuncio más significativo de las últimas semanas: el retiro de Lionel Messi de la selección. A sus 39 años, el capitán histórico comunicó su decisión tras la caída de la Albiceleste en la final del Mundial 2026, un torneo en el que anotó ocho goles y brindó desempeños memorables.
Messi optó por las redes para despedirse, compartiendo una carta que mezcló gratitud, nostalgia y una certeza final: “Me vacié, ya no tengo más para dar”. Este mensaje se vio antecedido por indicios que algunos integrantes del plantel habían notado, ya que tres jugadores en el vestuario del MetLife comentó que Messi insinuó que podría ser su último encuentro con la celeste y blanca.
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años: que se ganó todo antes también, y siempre peleé y dejé todo por esta camiseta”, expresó en su despedida, que fue publicada el 31 de agosto de 2026, agregando que el fallecimiento de su padre, Jorge Messi, influyó fuertemente en su decisión.
Desde la AFA, se busca que Messi tenga un partido despedida en el estadio Monumental de River Plate, aunque la realización de este homenaje dependerá principalmente de la decisión del propio jugador, quien aún no se ha pronunciado al respecto. La primera ventana de amistosos tras el Mundial se llevará a cabo entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre de 2026, constituyendo la oportunidad más cercana para organizar dicho encuentro, durante el cual la entidad planea realizar tres partidos.
Los rivales del seleccionado para esos encuentros aún no han sido confirmados. Un posible viaje a China estuvo en consideración, pero no se concretó. Asimismo, el presidente de la AFA deberá manejar de manera simultánea dos frentes: lograr un acuerdo con Scaloni y la organización del homenaje al jugador más relevante en la historia del fútbol argentino.
La última ventana de amistosos de 2026 está programada para el 9 al 17 de noviembre, donde la selección tendrá la oportunidad de disputar dos encuentros. Surge la pregunta: ¿serán estos los últimos partidos del ciclo Scaloni o representarán dos pasos hacia la reconstrucción del equipo después de la era Messi?









