La tensión política entre el actual mandatario y su antecesor alcanzó un nuevo pico de confrontación tras una serie de declaraciones cruzadas que escalaron desde críticas a la gestión económica hasta cuestionamientos personales directos.
El desencadenante de esta nueva disputa fueron las duras declaraciones de Alberto Fernández en Radio Del Plata. El exmandatario puso en duda la idoneidad de Javier Milei para ejercer el cargo, sugiriendo la necesidad de una evaluación médica. “Psiquiátricamente no está bien. No lo estoy insultando, pero escucho lo que dice y pienso si debe ir al médico”, afirmó Fernández, quien además solicitó públicamente que se le realice una pericia psiquiátrica al jefe de Estado.
La respuesta de Milei no tardó en llegar. Durante una entrevista televisiva, el Presidente descalificó las capacidades intelectuales y técnicas de Fernández, tildándolo de “analfabeto numérico”. Al ser consultado sobre las críticas del exmandatario a los cálculos oficiales de inflación, Milei fue tajante: “No puede sumar ni con un ábaco. ¿Con qué seriedad puede discutir alguien que decía que la inflación la creaban los diablitos?”. Con estas palabras, el mandatario buscó invalidar cualquier cuestionamiento proveniente de la gestión anterior.
Más allá de los ataques personales, el núcleo del enfrentamiento reside en la interpretación de los indicadores económicos. Mientras Milei defiende su política de shock asegurando que la inflación diaria está en descenso y atribuye el índice de diciembre a la herencia recibida del kirchnerismo, Fernández sostiene una visión opuesta. Según el exjefe de Estado, Milei gobierna para una “minoría rica” y corporaciones extranjeras, descuidando el bienestar general y manipulando la realidad estadística del país.









