Grabois informó a través de sus redes sociales que fue demorado por funcionarios de Migraciones al arribar al aeropuerto internacional de Bogotá, quienes le notificaron que no podría ser admitido en el país.
El dirigente denunció haber sido “detenido y agredido nuevamente por un gobierno autoritario”, indicando que fue recluido “en un cuartito” mientras se resolvía su situación. Expresó: “¡No tenemos miedo! La Patria Grande está de pie”.
Según fuentes cercanas, esta detención provocó la intervención del personal diplomático argentino en Bogotá, que se dirigió al aeropuerto para brindar asistencia consular y mediar en el conflicto.
Previo a su llegada a Colombia, Grabois había señalado que su viaje era un gesto de “solidaridad con el pueblo colombiano” y planeaba realizar un recorrido por el país para documentar posibles violaciones a los derechos humanos.
Las relaciones entre Argentina y Colombia son tensas en este momento. Recientemente, el presidente Alberto Fernández instó al gobierno de Duque a “cesar la singular violencia institucional”. En respuesta, la embajada colombiana en Buenos Aires rechazó esa declaración y solicitó respeto por los asuntos internos del país.









