“Es una intervención totalmente desmedida por parte del Gobierno de la Ciudad”, manifestó Ribeiro. “No queremos que la policía no esté. Que haya seguridad en nuestras villas como en cualquier barrio de la ciudad, pero no de esta manera”, agregó.
El sacerdote también narró que durante el operativo de este jueves en la Villa 21 se llevaron a cabo acciones en las viviendas. “En la Villa 21 se cortaron techos, escaleras, entradas, algunas viviendas”, describió. Al mismo tiempo, criticó que, bajo el pretexto de localizar delincuentes o narcotraficantes, estas intervenciones acaban perjudicando a otros vecinos: “Bajo la sombra de que se busca al delincuente, al narcotraficante y demás, se termina sacando de los puestos a los vendedores”, lamentó.
Ribeiro también mencionó incidentes en otros barrios afectados por el despliegue. Entre ellos, citó la Villa 31, el Bajo Flores, la Villa 20 de Lugano, Soldati, la Villa 21 y La Carbonilla. “Ayer, durante la salida de una celebración de una misa, una señora fue baleada por una bala de goma”, relató sobre lo sucedido en la Villa 31.
“Queremos que haya seguridad en nuestras villas como en cualquier barrio de la ciudad”, reiteró, aunque hizo hincapié en que esa presencia debe ser “de una manera inteligente”.









