El análisis se basa en cinco dimensiones: alimentación, salud y cuidados, vivienda y servicios, equipamiento del hogar, y privación social y educación.
Así, un hogar puede clasificarse como pobre por falta de ingresos y, al mismo tiempo, ser pobre multidimensional. También es posible que una familia esté con dificultades económicas sin ser considerada pobre multidimensional, o viceversa.
Desde que comenzaron las mediciones (realizadas con periodicidad irregular por la complejidad del estudio), se observó que en 2019 el 15,3% de los hogares de la Ciudad se encontraba en situación de pobreza multidimensional; esta cifra aumentó al 17,5% en 2021 y alcanzó el 18,8% en 2025. En contraste, la pobreza registrada por ingresos se estableció en un 12,3% de los hogares en 2025.
El informe revela que entre 2021 y 2025 se produjo un aumento de la pobreza en tres de las cinco dimensiones analizadas. En hogares con menores de 18 años, se registraron incrementos en la falta de acceso a Alimentación (del 28,3% al 28,5%) y en Privaciones sociales y Educación (del 27,3% al 28,4%). Sin embargo, la dimensión de Vivienda y servicios mostró una mejora notable, con una reducción en la incidencia de privaciones, bajando del 9,6% en 2021 a un 7,2% en 2025. Asimismo, se reportaron descensos en las dimensiones de Equipamiento del hogar (del 7% al 4,9%) y Salud y cuidados (de 4,9% a 4,3%).
En términos geográficos, se mantuvo la estructura de 2021 en 2025: la Zona Sur presenta los niveles más altos de pobreza multidimensional, con un 30,4%, seguida por la Zona Centro con un 19,3%, y la Zona Norte, que muestra un 6,5%.
A diferencia de la pobreza por ingresos, que puede fluctuar según las variaciones económicas en un momento dado, la pobreza multidimensional evalúa privaciones relacionadas con diferentes aspectos del bienestar, que son más persistentes y estructurales. El informe advierte que el aumento relativo de la pobreza multidimensional entre los hogares que no son pobres por ingresos indica un deterioro en ciertas condiciones de vida que no se reflejan necesariamente en las métricas basadas únicamente en los ingresos.









